ARGENTINOS EN EL EXTERIOR: LA FECHA EN INGLATERRA

Sergio Agüero encendió las alarmas en Manchester y con la victoria de su equipo terminó la trigésima fecha de la Premier League. A lo largo de la jornada hubo bastantes apariciones argentinas. Repasemos los casos a continuación…

El viernes, Norwich City cayó 3-0 ante Southampton en el arranque de la liga inglesa tras el parate. En el local, jugó como titular el argentino Emiliano Buendía. El marplatense de 23 años, arrancó por derecha y fue suplantado en el segundo tiempo por el italiano Adam Idah.

Mientras tanto, en Londres, Tottenham igualó 1-1 ante Manchester United. Para los dueños de casa, Erik Lamela ocupó un lugar entre los once ideales. Gedson Fernandes lo reemplazó en el segundo tiempo. En tanto, Giovani Lo Celso sumó casi veinte minutos y Paulo Gazzaniga también estuvo sentado en el banco. En frente, Sergio Romero también fue convocado pero atajó David de Gea.

El sábado, Watford igualó 1-1 ante Leicester City. Roberto Pereyra fue titular e Ignacio Pusseto estuvo como suplente. El ex Huracán no pudo ingresar. Por otro lado, en Brighton parecía que Alexis MacAllister quedaría esperando un lugar frente a Arsenal; pero faltando escasos minutos para el final del juego, Graham Potter lo mandó a la cancha. El ex Boca y Argentinos, en un minuto armó la jugada que terminó en el gol para vencer 2-1 a los Gunners. Asimismo, ante la lesión de Bernd Leno, Emiliano Martínez jugó todo el segundo tiempo.

Ayer, con Federico Fernández en la zaga, Newcastle goleó 3 a 0 a Sheffield United. La fecha continuó en Birmingham, donde Chelsea venció 2-0 a Aston Villa con Willy Caballero en el banco. Finalmente, el clásico de la ciudad de Liverpool terminó igualado entre los de Jürgen Klopp y Everton.

Hoy, Manchester City vapuleó a Burnley por 5-0. Nicolás Otamendi y Sergio Agüero retornaron al equipo titular. Sin embargo, el atacante argentino no terminó el partido y tuvo que ser reemplazado por Gabriel Jesús. El Kun sufrió una lesión en su rodilla y deberán hacerle estudios para descartar un problema grave.