Lionel Messi estalló de alegría, como todos los argentinos, una vez que el árbitro turco decretara el final del encuentro en San Petersburgo. Tras la victoria, el astro argentino habló con TyC Sports.
«Sabía que Dios está con nosotros y no nos iba a dejar afuera”, soltó la Pulga analizando un poco más calmo el encuentro ante Nigeria y la agónica clasificación a los octavos de final de la Copa del Mundo. Un partido que casi se les va de las manos y que hubiera quedado en la historia grande de nuestro país como una mancha, tal como sucedió en Corea-Japón 2002. Sin embargo, a base de entrega, corazón, ganas y fútbol, Argentina logró la hazaña.
Sin desmerecer un segundo a los rivales, Lio explicó: «Fue un partido muy parejo, donde nosotros controlamos la pelota durante el primer tiempo. Después del penal, jugamos más acelerados, con nerviosismo, buscando el gol que nos deposite a la siguiente ronda, por suerte se nos dio». En seguida, tildó de “maravillosa” la forma de clasificar como lo hizo esta tarde (noche rusa) en el Mundial. A su vez, añadió: «Fue un deshago muy grande para todos porque venimos pasando días complicados por los resultados de los partidos anteriores. Por suerte conseguimos el objetivo».
Sin olvidarse de la hinchada, el mejor jugador del mundo tuvo solamente palabras de agradecimiento hacia los fanáticos que se acercaron al Estadio Krestovski a alentarlos una vez más: «Le agradezco a toda la gente que está acá, por todo su sacrificio, y a todos los que están en Argentina que estuvieron siempre con nosotros. La camiseta de la Selección está por sobre todo».
Como dijo el autor del gol que dejó soñar con una nueva instancia, “ahora empieza la Copa para nosotros”, esperemos que ante Francia, el 10 siga demostrando tanto fútbol como hoy y que Dios siga de nuestro lado para poder seguir avanzando y poder llegar a jugar la cuarta.