ALL BOYS 1 – TALLERES 2: UN FINAL DE PRIMERA

Talleres es de primera. Tras 12 años, el conjunto cordobés se le dio la posibilidad de retornar a la máxima categoría del fútbol argentino. Derrotó agónicamente por 2 a 1 a All Boys, en Floresta, y de esta forma se consagró en el torneo. Germán Lesman había puesto en ventaja al local, mientras que Gonzalo Klusener y Pablo Guiñazú convirtieron en los últimos 10 minutos del partido para darle la alegría a la mitad de Córdoba. Para destacar, los Matadores jugaron con un jugador menos durante más de 50 minutos por la expulsión de Rodrigo Burgos.

Del primer tiempo no hubo mucho para decir. Mejor el Albo, que dominó la pelota, y manejó al equipo de Frank Kudelka. Sin embargo, no tenia profundidad, y no inquietó el arco defendido por Guido Herrera. En esa primera mitad, la T no se asemejó ni un poco a lo que fue durante las otras 18 fechas. Para colmo, a los 41 minutos, Burgos se fue expulsado por Sergio Pezzota, y dejó con 10 jugadores a la visita.

Para el complemento, Kudelka acomodó el mediocampo con el ingreso de Jerez Silva, sin embargo, los cordobeses seguían sin tener la pelota. El Albo seguía con su dominio, y de a poco se empezó a acercar al arco rival, aunque todos los intentos eran mediante centro que descolgaba Herrera. Las dos más claras estuvieron en el pie izquierdo de Ricardo Blanco, pero en ambas ocasiones quedaron en las manos del arquero albiazul.

Pero el último cuarto de hora, fue un partido distinto. A los 36, Lesman capturó un rebote adentro del área, y la mandó al fondo del arco para abrir la cuenta a favor del local. Una ventaja sorpresiva por el presente de ambos, aunque merecida por el desarrollo del encuentro. Pero All Boys todavía estaba festejando el gol, cuando en una buena jugada de Emanuel Reynoso se sacó dos jugadores de encima, y habilitó a Klusener para que defininiera ante la salida de Gastón Losa y ponga el 1 a 1.

La gente se enmudeció, aunque en la popular visitante y en la platea se veían algunas caras contentas de algunos infiltrados cordobeses. Talleres volvía a sumar puntos sobre la hora, aunque quedaban 5 minutos, más el descuento para conseguir el gol del ascenso. En esos minutos, la T fue superior ante un rival que sintió, y mucho, el gol del empate. De a poco, Losa empezó a intervenir, mientras el murmullo de la gente se hizo oír porque pensaban que el ex Ferro tuvo responsabilidad en el tanto.

Pero a los 49, cuando el partido se moría, y ya era la última jugada, Guiñazú tomó la pelota desde afuera del área, se acomodó para su zurda, y con un remate estupendo colgó la pelota del ángulo derecho y anotó ese gol tan ansiado. Ese gol que le sacó la angustia a media provincia de Córdoba, porque Talleres es de primera. Encima justo el ‘Cholo’ hizo ese gol tan importante. El hombre que retornó de Brasil para retirarse en su equipo del corazón, en el que su padre siempre lo quiso ver jugar. El hombre que llegó y se perdió las primeras fechas por la fractura del maxilar, y que pensó hasta en retirarse de la bronca. El hombre que rara vez hace un gol, pero en esta ocasión lo tocó la varita mágica, y con un gol de otro planeta alegró a la gente de la T.

De esta manera, Pezzota marcó el final, y el festejó comenzó en Floresta, en el obelisco, y en Córdoba. Talleres vuelve a la máxima categoría del fútbol argentino con un final de PRIMERA.