Alexis Mac Allister dialogó de manera exclusiva con TyC Sports desde su casa de la ciudad de Brighton y expresó sus sensaciones a más de dos meses de la obtención de la Copa del Mundo con la Selección Argentina. Su vida cotidianas, los festejos de los hinchas en Buenos Aires, el recuerdo de la Copa en los malos días, el cambio de la clave de WiFi después del mundial, entre otros temas.
SOBRE LA ANÉCDOTA DE SU VIDA ABURRIDA. «Me reía porque salía en todos lados de que yo dije que era la misma vida aburrida. Hubo alguno que otro que me dijo ‘sos campeón del mundo y estás aburrido…’. Pero me refería más que nada al tema de la rutina, de la forma de ser. Sigo siendo la misma persona, sigo teniendo la misma rutina y vivo la vida de la misma manera. Y la disfruto mucho, quédense tranquilos que no me aburro, vengo a casa, me siento en el sillón, tomo mate y veo fútbol. Realmente lo disfruto, no es que sufro y me aburro. Sí me cambió la vida en el sentido del reconocimiento, pero todo lo otro sigue siendo lo mismo».
EL MUNDIAL, CLAVE PARA LOS MALOS DÍAS. «Cuando tengo un día en el que las cosas no van muy bien, el tan solo recordar todo ese mes que vivimos y recordar que soy campeón del mundo, me alegra todo».
NO CAYERON AUN. «Todavía no caímos del todo. Con el correr de los años, nos vamos a dar cuenta aún más de todo lo que hemos logrado. En el micro cuando lo festejamos con la gente tomamos un poco de dimensión y somos conscientes de que cumplimos el sueño de todo jugador, pero con el correr de los años lo vamos a disfrutar más».
EL FESTEJO EN BUENOS AIRES. «Lo de las cinco millones de personas fue una locura. Lo esperábamos, pero a la vez ver la cara de la gente, cómo lloraban y corrían al lado del micro, la verdad que fue todo una locura y una lástima no haber podido controlar todo el recorrido».
EL MOMENTO DEL PENAL DE MONTIEL. «Tuve un momento raro que fue cuando hace el gol Cache (Montiel) de penal. Tuve un minuto en el que miré a mi familia, me cayeron dos lágrimas y después como que se me pasó todo eso, sentía alegría y no sentía ganas de llorar, estaba tranquilo y disfrutando el momento. Fue emocionante y lindo cuando entró la familia a la cancha. En el momento en que caí un poco, que se cayeron unas lágrimas, fue cuando estábamos en el colectivo festejando con la gente».
EL CAMBIO DE CONTRASEÑA DE WIFI. “Mi contraseña del WiFi es 181222. Cuando volví de Qatar, la cambié”.