Agua entre tanto desierto

Por: Facundo Olguín | @Facunicolas23

Gabriel Deck estuvo en los “minutos basura” de la derrota de Oklahoma City Thunder ante Golden State Warriors por 82-103 y terminó con una efectividad del 100%.

Ya no existen las excusas para que Mark Daigneault siga dejando en el banco de suplentes al santiagueño. Se entiende la decisión de los procesos y fogueos de futuras nuevas estrellas de la NBA, que los resultados no importan más que el desarrollo del profesional y jugador. Pero Deck hace todo para conseguir todo lo expuesto anteriormente y, con escasos minutos, sigue demostrando que debe ser tenido en cuenta.

Tras la primera victoria obtenida en esta edición 75 de la NBA ante Los Ángeles Lakers, Oklahoma viajó hacia California para enfrentar al siempre duro, y en levantada, Golden State Warriors. Desde la previa, no sería nada fácil medirse ante Stephen Curry, Draymond Green y todo el grupo de jóvenes que conforma el equipo Steve Kerr, pero fueron por otro golpe en este viaje de los duelos del oeste.

¿El partido? Lo previsible. Los dueños de casa tomaron el control del juego con Curry, Green y las participaciones anotadoras de Jordan Poole, Andrew Wiggins y Otto Porter Jr. desde la banca. Lo mejor de OKC estuvo en las manos del siempre rendible Luguentz Dort y de Shai Gilgeous-Alexander. Sin embargo, los Warriors se adueñaron de los tres primeros cuartos y entraron al acto final arriba por 82-58.

A falta de 6:34, se dio el ingreso de Gabriel Deck al campo de juego. En ese momento, el tanteador estuvo 66-90 abajo para la visita pero la máxima diferencia de los dirigidos por Kerr llegó a ser de 30 (96-66) a sólo escasos segundos de su ingreso. Al principio, se dispuso a marcar en el perímetro a Gary Payton III, Chris Chiozza y Jonathan Kuminaga,

pero no llegó a tiempo en el punteo defensivo. Durante los primeros tres minutos de juego no tuvo mucha participación, pero todo cambió.

Tomó riesgos ofensivos que le permitieron a sus compañeros mantener la posesión: tal como a Aleksej Pokusevski, que al perder el balón de vista, un punteo de Deck le devolvió la posesión. Además, generó un robo en zona pintada a Chiozza que, en respuesta, agarró la lanza y con una salida rápida no encontró bien posicionado a Isaiah Robbie y terminó siendo una pérdida más de las que tuvo el equipo.

En el último minuto de juego se vio su mejor faceta. En el momento que el Chease Center se enloqueció con un triple de Kuminaga, llegó la respuesta de Deck en 45 grados y anotó en su primera intervención ofensiva. Ty Jerome entendió que el rédito final era con el robo y la salida rápida, y de esa manera, el santiagueño logró anotar nuevamente en bandeja al mostrarse como carta principal del contraataque. En la siguiente, tras otro robo y transición larga, fue a la línea de simples y sumó dos más.

En tan solo 60 segundos, anotó 7 puntos consecutivos para los suyos e hizo que la diferencia no fuese tan amplia. Cuando el partido parecía cerrarse con una jugada unipersonal fallida de Robbie y con el tiempo agotándose, encontró un rebote ofensivo que lo cambió por puntos para poner el 82-103 final. Dicho cuarto terminó siendo favorable para Oklahoma por 24-21 y Gabriel Deck terminó su producción con 9 puntos, 1 rebote ofensivo, 1 robo, con 100% de efectividad y valoración +3 en 6:59 en cancha.