Aceleraron en el cierre y festejaron tranquilos

En un día repleto de acción, los Sixers vencieron a los Pelicans y San Antonio Spurs superó a Orlando Magic. El primer juego tuvo como característica que cuatro jugadores del conjunto visitante anotaron más de 20 puntos y eso sirvió para la victoria. En el segundo partido, la historia se quebró en el segundo cuarto con un goleo repartido de los locales.

Philadelphia 76ers 117 New Orleans Pelicans 97

En un partido interesante desde la previa, Embiid y compañía tuvieron un complicado primer tiempo, pero en el complemento solucionaron las cosas repartiendo el goleo entre cuatro más que nada. New Orleans mejoró en el segundo cuarto, pero luego fue todo de los visitantes que se quedaron con el triunfo 117 a 97.

La primera mitad fue pareja, ambos equipos buscaron dañar desde la zona pintada y juntar marcas para la posibilidad de algún tiro de larga distancia. La disputa estuvo entre Joel Embiid y Brandon Ingram que se nutrieron de puntos, más que nada desde el tiro de media distancia. Los dos equipos fueron intensos, tanto en defensa como en ataque, y sin muchas diferencias cerraron los primeros 24 minutos 53 iguales.

Para el complemento llegó la reacción visitante. En el tercer chico la historia fue pareja, ninguna de las dos franquicias tomó el liderato por completo y el dueño de la victoria seguía siendo una incógnita, pero en los doce finales aparecieron las manos anotadoras de Phily y así llegaron al triunfo. Con un buen porcentaje en triples del equipo (52%), Tyrese Maxey, Tobias Harris, Joel Embiid y Furkan Korkmaz terminaron con más de veinte puntos. De esta manera, los Sixers festejaron en su primer partido de temporada regular ante unos Pelicans que no contaron con la presencia de Zion Williamson.

Orlando Magic 97 – San Antonio Spurs 123

El octavo partido del día, disputado en el AT&T Center, se lo llevaron los dirigidos por Gregg Popovich por 123 a 97. En un partido que empezó parejo, los Spurs apostaron por un juego en equipo donde todos anotaran y así resultó con siete jugadores con más de diez puntos.

El primer tiempo comenzó de mejor manera para el Magic, anularon a su rival en los primeros tiros y, en ataque, encontraron el gol corriendo. Ese buen inicio duró poco, ya que los locales ajustaron su defensa y -a falta de tres minutos para el primer descanso- pasaron al frente. Tanto en el cuarto inicial como en el segundo, el déficit visitante estuvo en los minutos finales, cosa que Spurs aprovechó y estiró el marcador a 49-61 a su favor.

Luego del descanso largo la historia continuó igual: ataques fluidos y rápidos por parte de Spurs y buen inicio, pero mal cierre, por el lado de Orlando. La diferencia se achicó a diez en el tercer asalto, y nuevamente los texanos aceleraron en el sprint final para sacar distancia. Para el último cuarto, el cansancio se empezó a notar, pero no frenó el goleo de ambos equipos, incluso fueron los doce minutos más parejos del partido. De todos modos, la victoria se quedó en San Antonio por 123 a 97.