San Miguel no pudo ganar en Polvorines, pese a empezar ganando con el gol de Maximiliano Acosta porque en el segundo tiempo Federico Rodriguez, empató el cotejo y puso el puesto de Patricio Hernandez en la cuerda floja.
Ya desde el minuto uno, se notaba un clima muy caliente en Los Polvorines y no solo por domingo soleado que había tocado. Los hinchas estaban muy exaltados, cada jugada perdida era un mar de puteadas y silbidos para los locales. Ni el gol de Acosta hizo que a la jugada siguiente que perdieron la pelota haya algo de cariño para sus jugadores. Ni hablar cuando en una contra rápida y un desborde por el costado, Rodriguez empató el cotejo. «Pongan huevo, amargos», era una de las frases más escuchadas de la tribuna. Y así se fueron al descanso, habiendo hecho una primera parte, con situaciones, pero que nada le bastaba al público y mucho menos por el empate.
Para el complemento, el Trueno Verde se mostró con la cara cambiada en los primeros minutos, sin ganas y parecía destruido. Prim casi pone en ventaja a los del Docke con un remate al palo y los locales no podían reaccionar. Los dirigidos por Lucas Nohra dominaban el partido y el público del estadio Islas Malvinas se seguían enfadando. Aunque sobre el final, San Miguel fue por todo y casi lo gana. El ingresado Marcos Inzaurraga tiró un centro por la derecha y del otro extremo apareció Gibelli y empujó el balón pero el arquero Ezequiel Ramírez no sólo tapó ese remate sino que también el mismo rebote y los dejó con las ganas.
Finalmente, el partido terminó con disturbios en la tribuna pero con el clima que había era de esperar. Ya en Polvorines, está todo en llamas y Hernandez parece ser el máximo responsable. Por lo pronto, el viernes el mismo dirigirá, hay que ver como sigue esta novela después del partido…