En el AT&T de la ciudad de Arlington es que se jugaba el clásico del Pacífico donde sucedió muy poco en los arcos de Bravo y Gallese e intervinieron más los médicos que los habilidosos.
En Texas se discutió mucho, se metió con fiereza pero se jugó muy poco. Primero fue la durísima entrada de Carlos Zambrano sobre Alexis Sánchez que fue target de los peruanos para atenderlo como lo hizo Wilder Cartagena en dos ocasiones consecutivas que generó el enojo del diez chileno. Luego fue Erick Pulgar que le metió un duro trancazo a Gianluca Lapadula con apenas una amarilla de Sampaio. Luis Advincula debió abandonar de manera anticipada el campo por lesión y casi también Diego Valdés que sostuvo el cambio cuando ya entraba en calor Darío Osorio para el equipo de Ricardo Gareca.
Las chances de más peligro fue un buen desborde de Dávila que Alexis tiró por encima del travesaño de Gallese y un centro que Sergio Peña le dio con la cabeza pero encontró seguro al arquero trasandino que cumplía un récord.
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