Die Mannschaft dejó atrás la era de Hansi Flick y mostró un lavado de rostro interesante respecto a lo enseñado en los últimos encuentros. En la noche de Dortmund, y bajo el interinato de Rudi Völler, el combinado germano derrotó por 2 a 1 a Les Bleus con goles de Thomas Müller y Leroy Sané.
Alemania pegó en el arranque, agarró mal parado al fondo de Francia, y con eso le bastó para quedarse con el triunfo en el amistoso. La mala para los teutones, así como también para el Barcelona, fue que Ilkay Gündogan salió reemplazado por lesión.
Iban 3 minutos del primer tiempo cuando Serge Gnabry tocó para Benjamin Henrichs. El zaguero del Leipzig llegó a línea de fondo y mandó un centro atrás que encontró a Thomas Müller. Y allí, la experiencia del atacante del Bayern Múnich sobró para despegarse apenas de Eduardo Camavinga para fusilar con un zurdazo a Mike Maignan.
Francia no lograba hacer pie en el inicio del pleito. Ya perdía por 1 a 0, e incluso estuvo cerca de recibir otro golpe cuando Gnabry se hamacó ante el rostro de Benjamin Pavard y metió un disparo a colocar que se fue apenas desviado.
El control de Alemania empezó a bajar su intensidad y Les Bleus tomó las riendas. Sin embargo, Aurelien Tchouaméni no pudo con un cabezazo que Marc André ter Stegen mandó por arriba del travesaño antes del descanso y con un zapatazo que el guardameta del Barcelona contuvo en el arranque de la complementaria.
Los dirigidos por Didier Deschamps soñaban con la igualdad aunque no podían con un rival que se cerró bien en el fondo y encontró el tanto que oxigenó las cosas gracias a una salida defectuosa de Jeanclair Todibo. De allí nació la réplica de Die Mannschaft que Sané no falló en el mano a mano ante Maignan.
Les Bleus encontró el descuento agónico por un penal que Sané le cometió a Camavinga. Quien se encargó del remate, ante la ausencia de Kylian Mbappé sentado en el banco de relevos, fue Antoine Griezmann que no falló y sólo pudo achicar la brecha en Dortmund.
Francia, que aprovechó este amistoso para probar algunas variantes, no pudo con un rival que necesitaba ganar para recuperar la memoria cuanto antes. Tras la fatídica era de Hansi Flick, y con el interinato de Rudi Völler, la fiesta fue de Alemania por 2 a 1 que volvió a ser feliz después de tantas pálidas.
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