Martín Demichelis enfrentó a la prensa tras la histórica caída ante Fluminense por 5-1 en Río de Janeiro y reconoció los errores cometidos en las modificaciones de River Plate. El entrenador analizó el partido, destacó el primer tiempo y manifestó que el segundo gol y la expulsión de González Pirez dinamitó el juego.
EL ANÁLISIS. «El primer tiempo lo hicimos muy bien y todos tuvimos la sensación, después de corregir, que quedándonos en el partido, íbamos a poder ganar. Arrancamos muy bien el segundo tiempo. Nos hacen el segundo gol cuando mejor estábamos. Creo que lo continuamos bien incluso en el 2-1. Con la expulsión de Leandro obviamente se nos hizo mucho más difícil poder equipararle a este grandísimo equipo».
MÁS ANÁLISIS. «Termina siendo un resultado muy abultado. Si venía a especular, seguramente perdía. Me vi los últimos 10/15 partidos de Fluminense. Todos los equipos que vinieron a defenderse, perdieron. Son extremadamente dominantes. Cano está en un estado de gracia… La única acción en el primer tiempo hizo un golazo tremendo. Soy entrenador de River. Sí, cinco goles de visitante es muchísimo, pero está claro que los partidos se pierden o se ganan por acciones particulares».
SE HACE CARGO DE LOS ERRORES. «Me hago cargo de los cambios. Lo dije incluso en las buenas, que a veces salen y a veces no salen. Quité a un marcador central para presionar con seis hombres. Estábamos bien físicamente para hacer esa presión. A Emanuel (Mammana) lo esperábamos hasta la entrada en calor para ver si podía jugar. Sabía que Leandro (González Pirez) tenía amarilla, pero hoy por hoy está haciendo las cosas muy bien, comanda la defensa y es inteligente. En tantos de esas faltas que el árbitro tuvo para decidir para bien o para mal, se llevó la segunda amarilla y se descompensó todo. Me hago cargo de los cambios».
EL TRABAJO DEL FLU. «Ellos, cuando se defendían, estaban 4-4-2. Cuando ellos nos atacaban, quedaba Cano y un extremo. El extremo, del lado opuesto, quedaba en el mediocampo. Nos quedaba la línea de cuatro contra dos. Perdíamos dos para poder presionar en el mediocampo. En vez de perder dos, quería por lo menos perder uno y sumar uno al mediocampo. No era plata o mierda. A veces salen, a veces no»