El mundo del fútbol llora el fallecimiento de una leyenda de la Copa del Mundo como el francés Just Fontaine, que nos dejó a los 89 años. La causa de la muerte del ex delantero de la Selección de Francia no ha sido revelada por la familia pero su recuerdo quedará en la memoria de esta apasionante deporte.
El atacante hizo historia en el Mundial de 1958 con un récord que todavía no pudo ser desplazado en los Mundiales: anotar 13 goles en una misma edición de la competencia. El oriundo de Marrakech (Marruecos) se destacó en esa Copa del Mundo en Escandinavia en donde Francia quedó tercera al ganarle ese lugar a los Alemanes. Le metió 3 a Paraguay, 2 a Yugoslavia, 1 a Escocia (fase de grupos), 2 a Irlanda del Norte, 1 a Brasil y 4 a Alemania en un torneo que se llevaron los brasileños de la mano de Pelé y compañía.
Antes de la Copa, Fontaine ya había metido 134 goles en 148 partidos en sus dos pasos por US Maracaine y Niza, y después continuó destacándose en Stade de Reims hasta el año de su retiro en 1962. Fue una leyenda del fútbol mundial y, hasta el día de hoy, nadie logró alcanzar su récord de 13 goles en un mismo torneo.
«No era más fácil anotar en 1958. El estado del balón, la duración de los viajes entre un partido y otro y el amateurismo hacían que todo fuera mucho más complicado que hoy. Yo también tenía botines ajenos. Y el último gran goleador mundialista, Ronaldo, jugó contra equipos como China y Costa Rica. Por encima de todo, los árbitros protegen a los delanteros mucho más que en mi época. Así que permítanme repetirlo: 13 goles es un total enorme. ¿Batir mi récord? No creo que se pueda lograr», dijo Just Fontaine en una entrevista.
¡Hasta siempre, goleador!

