Los dos conjuntos catalanes dirimen una nueva edición del clásico en la casa de los culés que advirtieron a los hinchas visitantes que no podrían asistir al partido con prendas del club y como resultado fue un boicot de los simpatizantes periquitos. El club advirtió que tomará represalias.
El Barcelona y el Espanyol protagonizan una rivalidad fuertisima que con el correr de los años pasó casi toda situación dentro del campo de juego. Lo que primero fue el inédito retraso de la suspensión a Robert Lewandowski. El goleador polaco había recibido sanción y se perdía el duelo pero la Liga puso en espera dicha resolución que se agravaba por gestos del 9 post roja. Quedó habilitado y hasta a Xavi, técnico barcelonista, le pareció desprolijo. El club visitante sacó un comunicado interpelando ello y el corolario absoluto fue cuando se prohibió la asistencia de hinchas visitantes debidamente identificados con su club.
El conjunto local se reservaba el derecho de admisión por lo que, como se pudo observar durante el partido, ningún simpatizante de los pericos asistió al juego. Y en sus redes oficiales salió el mensaje que para el segundo partido el Espanyol aplicará el mismo criterio para los hinchas de Barcelona. Un partido que se juega en todos los aspectos y sectores. Un clásico polémico como insólito.
