Rodrigo De Paul nunca bajó los brazos en esta Selección Argentina. Recibió críticas, se bancó todo como un profesional y la vida le dio la recompensa. Fue el jugador que más corrió y que transmitió una energía distinta dentro de la cancha. El mediocampista fue uno de los pilares de la Copa del Mundo que consagró a la Albiceleste y se refirió a la tercera estrella de nuestro país como uno de los momentos más felices de su vida.
«Somos campeones del mundo, no sé qué decirte. Nunca me lo imaginé, visualizar la imagen agarrando la Copa. Es lo máximo. Estamos orgullosos. Nacimos para sufrir, pero con cada situación son hemos curtido, hecho más grande, hoy es uno de los días más felices de mi vida. Esta es la llave de la eternidad, seremos eternos, lo logramos. Que estén orgullosos. La bandera está más arriba», expresó el volante central de la Albiceleste con la alegría que sugiere alcanzar la máxima presea posible en el fútbol mundial.
De Paul no aguantó el llanto y le dedicó el títulos a los hinchas después de un análisis detallado sobre el comienzo con tropezón ante Arabia Saudita y el baño de realidad que le sirvió para ganar el título. «Resignar el invicto para ser campeones es lo que hubiéramos firmado. Ese partido nos vino bien, besamos la tierra y después fuimos los mejores del torneo. Somos justos ganadores porque para salir campeones hay que ganarle al último campeón y lo hicimos. Los amo a todos los argentinos (se quiebra). Estoy orgulloso de haber nacido en mi país y hoy lo dejamos en la cima del mundo», afirmó el motorcito de la Albiceleste.
Sin dudas, Rodrigo De Paul fue uno de los puntos más alto del equipo en la Copa del Mundo de Qatar 2022. La emoción y la alegría quedaron plasmadas en sus palabras después de la victoria por penales ante la Selección de Francia.
