El juego frente a Arabia Saudita fue un baño de realidad para la Selección Argentina y también para los hinchas. Generalmente, ser mayoría incide en el aliento en una cancha y encima si el resultado termina en derrota. Pero contra México era otra historia. Existe una rivalidad que se encendió en los últimos días con los enfrentamientos en las calles de Doha. Fueron casi 35 mil espectadores pintados de celeste y blanco contra 45 del rival.
En el estadio Lusail, los fanáticos de la Albiceleste hicieron su fiesta y su show. Alentaron a pesar de ser minoría y se escucharon en un escenario de más de ochenta mil almas. «Esta noche cueste lo que cuesta, esta noche tenemos que ganar», fue el cántico más entonado por los aficionados durante los noventa minutos.
Por momentos, los pares mexicanos los taparon en sonido por superar en cantidad de público a los argentinos pero igualmente los hinchas nacionales se las ingeniaron para encontrar los momentos precisos de hacerse escuchar aún con el resultado y el desarrollo adverso.
El gol de Lionel Messi hizo explotar el estadio más grande de Qatar 2022 y la historia cambió. Los mexicanos se callaron y a partir de ahí todo fue de Argentina. «Muchachos, ahora nos volvemo’ a ilusionar, quiero ganar la tercera, quiero ser campeón mundial», sonó en el repertorio musical como también no faltaron los elogios y halagos a ‘Messi’: «Que de la mano de Leo Messi, todas la vuelta vamos a dar».
El pitazo del árbitro italiano Daniel Orsato desató la algarabía en la cancha y provocó la estadía de los hinchas argentinos en el estadio por cincuenta más después del final. Una fiesta. Inolvidable por cierto. Iniciada por Lionel Messi adentro y continuada por Enzo Fernández para la alegría de los fanáticos.
