
Obligados a ganar para no perderle pisada al Napoli que lidera, el campeón reinante dio un paso en falso en la presente temporada de la Serie A. Ante un Grigiorossi que aún no ganó en catorce fechas de campeonato, el Rossoneri igualó 0 a 0 con total dominio y gran infortunio.
Fue todo el Milan aunque no acertó en la red contraria. Una vez más, la falta de peso ofensivo le costó carísimo al elenco de Stefano Pioli que se ubicó a ocho unidades del primer puesto en la elite italiana. A base de empates, Cremonese se ilusiona con una segunda rueda que lo deje en la máxima categoría.
Las primeras dos ocasiones claras para la visita fueron de Brahim Díaz y ambas se fueron cerca del palo derecho. Después de la última acción del español, el dueño del Scudetto tuvo una ráfaga carente de alegrías a través de un cabezazo de Ante Rebic y un zapatazo de Divock Origi.
Antes del descanso, Junior Messias fue uno de los que puso peligro al dueño de casa con un zurdazo que contuvo el joven Marco Carnesecchi. En la complementaria, el Rossoneri aminoró la marcha aunque tuvo un gol que fue anulado mediante el VAR. Origi anotaba a los 11 minutos y luego la tecnología le arruinaba el festejo.
Pioli, que priorizó un equipo alternativo creyendo que el tenor del rival lo ameritaba para darle descanso a sus figuras, tuvo que tirar en cancha a Rafael Leão y Charles De Ketelaere. Ni el portugués ni el belga tampoco fueron claves para torcer al equipo de Massimiliano Alvini.
Cremonese logró un empate histórico, épico y heróico a pesar de estar a un paso del receso y no haber conseguido un triunfo en las primeras catorce fechas. Milan pensó que era un trámite simple y se tornó en una nueva pesadilla para el campeón reinante que, con el 0 a 0, quedó a unas lejanas ocho unidades del líder que es Napoli.
Foto: Photo by FILIPPO MONTEFORTE/AFP via Getty Images