No jugó el clásico ante Bourssia Dortmund y, entre algodones, lo llevaron hasta República Checa. El histórico Thomas Müller hizo un gol, metió una asistencia, y en 25 minutos de juego se fue caminando al vestuario para encender las alarmas no sólo en el Bayern Múnich sino también en la Selección de Alemania.
El Gigante de Baviera arriesgó y posiblemente lo haya pagado caro. Más allá de haberse recupero de covid, el campeón del mundo con Die Mannschaft en Brasil 2014 no pudo aguantar ni siquiera media hora ante el Viktoria Pilsen por la cuarta fecha de la UEFA Champions League.
Müller estaba realmente activo, participó activamente en dos de los tres goles siendo uno de ellos producto para su cuenta personal. No obstante, en el pase a Leon Goretzka, algo no estuvo bien en el atacante germano que tras el festejo marchó directo a los vestuarios.
Acompañado por un asistente de Julian Nagelsmann, las dudas sobre el estado de salud de Müller comenzaron a circular no sólo en la noche de República Checa sino también en el mundo entero. El joven Mathys Tel lo reemplazó aunque las alarmas se encendieron tanto en Bayern Múnich como en la Selección de Alemania.
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