Lejos de su mejor versión, Diego Schwartzman (13º) cayó por 6-3 y 6-3 frente al griego Stefanos Tsitsipas en una hora y 38 minutos de juegos. Peque cometió 34 errores no forzados, 9 doble faltas y entregó 14 posibilidades de quiebre con su servicio.
Luego de varios torneos, Diego Schwartzman había conseguido en el ATP M1000 de Cincinnati encadenar un par de triunfos consecutivos, mostró una buena recuperación frente al eslovaco Alex Molcán en el debut y posteriormente, en su 30º natalicio, se sacó la espina ante el duro ruso Aslan Karatsev que lo había vencido en sus dos enfrentamientos previos.
Este jueves la vara tenía una altura bastante más elevada, el griego Stefanos Tsitsipas, cuarto sembrado del certamen se encontraba del otro lado de red en instancias de octavos de final. El helénico fue una tromba en el amanecer del cotejo y en un manojo de minutos se coloco 4-0 al frente. Peque insinuó una reacción al recuperar un quiebre, no obstante, el N°7 del ranking se llevó el parcial por 6-3 con una excelente volea.
Tras quedar 3-1 abajo en el inicio del segundo capítulo, el porteño dispuso de algunas chances para ponerse 3-3 pero el servicio rescató al griego. El europeo, volviendo a sacar provecho de las ventajas que dio el de Villa Crespo, tanto con el saque como con su derecha, se escapó 5-2, y aunque no pudo cerrarlo con su servicio, lo hizo por 6-3 luego de una doble falta y un error no forzado de Diego Schwartzman, dos últimos puntos que fueron casi una síntesis del encuentro.
A pesar de esta derrota y la performance ante Stefanos Tsitsipas, en relación con los últimos torneos, Cincinnati a represento un avance para el Peque, tanto en algunos aspectos de su tenis como en la autoestima que venía bajísima. El próximo compromiso de Diego Schwartzman será en menos de dos semanas, en New York disputando el Abierto de Estados Unidos.