Los Spurs le pusieron pimienta a la elite de Inglaterra. Los de Antonio Conte derrotaron al líder de la Premier League en un 3 a 2 maravilloso y le cortaron un invicto de 15 fechas al conjunto de «Pep» Guardiola en competencias locales.
Tottenham ganó bien porque aprovechó los espacios y le aplicó un majestuoso cerrojo defensivo al Manchester City. No sólo la escuadra de Londres festejó en el Etihad Stadium ya que ahora, Liverpool, quedó a tiro de la cima. Si al torneo le faltaba algo de sazón, los celestes y los colorados se verán las caras dentro de seis fechas.
La visita pegó desde temprano. Harry Kane dibujó un gran pase de espaldas para Son Heung-Min. El surcoreano picó al vacío, agarró a todos sus contrincantes a contrapierna, y descargó para Dejan Kulusevski. El sueco, flamante refuerzo en este invierno para los de la capital inglesa, no falló con todo el arco a su merced y puso las cosas 1 a 0 cuando tan sólo iban 3 minutos de juego.
Manchester City, golpeado por el marcador pero con la entereza que lo mantiene arriba en la tabla de posiciones, fue a buscar el empate. Lo tuvo João Cancelo en un par de ocaciones pero careció de puntería por cuestión de milímetros. La más clara hasta la igualdad fue una de Ilkay Gündogan que dio en el palo izquierdo de Hugo Lloris. Sin embargo, el alemán tuvo revancha apenas pasada la media hora inicial.
Iban 33 del primer tiempo cuando Raheem Sterling metió un centro a la olla en el área de un Tottenham que aguantaba el triunfo como podía. Lloris quiso atorar a Kevin de Bruyne pero fue mucha la presión del belga que el guardameta francés terminó dando rebote. Así, Gündogan, no desaprovechó el obsequio y puso el 1 a 1 con el que marcharon al descanso.
Los Citizens dominaron en la complementaria pero padecieron cuando su rival apeló a los contragolpes. A los 8 minutos lo tuvo Son y salvó Ederson. Eso fue un aviso de lo que llegó más tarde porque el surcoreano le pinchó una hermosa asistencia a Kane que, de primera y con un toque sutil entre los dos centrales, batió la resistencia del brasileño para darle la victoria a los de Londres.
Los Spurs volvieron al cerrojo defensivo, alejaron a sus rivales del área grande, y para colmo Lloris le sacó el empate a Gündogan con una volada formidable tras un remate con rosca del alemán. En el área opuesta Kane se perdió un mano a mano y, más tarde, le anularon un gol por offside de Kulusevski que hubiese sido un bálsamo de tranquilidad para la visita.
Acorralados por la presión local, el dueño de casa estuvo muy cerca de evitar la caída. Una mano de Cristian Romero en tiempo de descuento derivó en el penal que Riyad Mahrez cambió por gol. Sin embargo, cuando la fiesta parecía volver a las tribunas celestes, Kane hizo magia con un cabezazo épico tras un centro de Kulusevski y le dio el triunfo a los capitalinos en el quinto minuto de adición.
Manchester City tuvo una noche para el olvido porque jugó bien, los buscó, pero se encontró con un rival más inteligente y efectivo que lo puso contras las cuerdas. En un final no apto para cardíacos, Tottenham ganó 3 a 2, condimentó la Premier League con mucha pimienta y no sólo se festejó en Londres sino que también se celebró en Liverpool.
Foto: Photo by Stu Forster/Getty Images