El Cruzado tenía una espina clavada desde marzo. En lo que fue su regreso a la categoría, pero en condición de local, el Botellero sufrió una derrota frente al Gasolero en Mendoza que parecía darle un baño de realidad. Las cosas cambiaron, el elenco cuyano enderezó su caminar en la Primera Nacional, y ahora tuvo revancha en el Alfredo Beranger donde se impuso por 2 a 0 ante el Celeste con un doblete de Álvaro Veliez.
Temperley padeció, entre otras cosas, la mala fortuna. Cuando iba todo 0 a 0, Lucas Pittinari estrelló un tiro en el travesaño. Después, Deportivo Maipú se puso en ventaja y allí la cosa cambió por completo en favor de la escuadra conducida por Cristian Campagnani.
El Celeste tocaba, tenía la pelota, pero se equivocó y lo pagó carísimo. A los 41 minutos, Gaspar Vega quiso jugar hacia la retaguardia y dividió el esférico. Veliez se adueñó de la redonda, corrió con todo el control del juego, y desde afuera del área grande sacó un zurdazo que se tornó inatajable para el ex Unión de Santa Fe y Santamarina de Tandil, Joaquín Papaleo.
El Botellero liquidó el asunto y evitó sufrir más de la cuenta porque, cuando iban 20 en la complementaria, Mauro Cerutti ejecutó un córner. La redonda quedó viva dentro del rectángulo menor, nadie del Gasolero logró despejarla, y Veliez, en una situación inmejorable, puso cifras definitivas en el «Teatro de los Sueños» de Turdera.
Temperley, que venía con un invicto de tres partidos en la divisional, se quedó con las manos vacías ante un rival que se quitó la espina después que el Celeste le haya arruinado su fiesta en Mendoza. Y ahora, una vez más, el Deportivo Maipú demostró tener armas como para hacerse fuerte en la segunda división consiguiendo con este 2 a 0 otro gran resultado en Buenos Aires.