Xavi volvió a recibir otro cachetazo en la temporada y el Real Madrid lo dejó nocaut para el resto del semestre. Barcelona perdió categóricamente la Supercopa de España en Arabia Saudita y el entrenador quedó nuevamente al borde del abismo aunque todavía sigue teniendo el apoyo de la dirigencia.
«Estoy preparado para aguantar las críticas. Ya las había. Pero creo en el proyecto. En mí mismo. Y creo que somos capaces de revertir la situación. Quedan tres títulos en juego, que hay que competir», deslizó el técnico después del 1-4 frente al Merengue con una clara molestia por el resultado y la caída en tierras asiáticas.
A la salida de los vestuarios, el director deportivo del club -Deco- avisó que no hablaría en caliente y que todavía no es el momento adecuado de tomar decisiones. «No es el momento de hablar del futuro de Xavi. Tiene la confianza del presidente, la dirección deportiva… Es una derrota dura que hay que discutir, pero no cambia nada», manifestó el directivo.
Arde Barcelona, Arde Xavi. Cualquier paso en falso podría costarle el trabajo.