Los groseros errores de los Reds costaron realmente muy caro en la noche del sábado. El equipo de Jürgen Klopp se equivocó en reiteradas ocasiones y los Wolves estiraron la definición de esta llave de FA Cup a un partido en West Midlands ya que, en Anfield, igualaron 2 a 2.
Wolverhampton ganaba y controlaba las acciones porque Liverpool la pasaba realmente mal en defensa. De hecho, la apertura del marcador llegó por un grosero error en salida de los locales que, a base de individualidades, evitó una temprana salida de esta competencia.
Iban 24 minutos del primer tiempo cuando la redonda estaba en los pies del arquero de los Reds. Alisson Becker quiso salir jugando y, de manera inexplicable, le regaló el esférico a Gonçalo Guedes que infló las redes con toda la cueva a su merced.
Liverpool no pisaba con firmeza en Anfield y Wolverhampton parecía estar más cerca del segundo festejo que se irse con las manos vacías para West Midlands. Sin embargo, dejar con vida a un equipo de Klopp quedó bien en claro que fue un arma de doble filo.
El dueño de casa empató un rato antes del entretiempo. Nathan Collins revoleó una pelota en campo medio y se la sirvió a Trent Alexander-Arnold que trepó sin marcas por banda derecha. El zaguero levantó un gran cambio de frente y Darwin Núñez, sumamente activo, definió con un zurdazo de primera para dejar sin respuestas a Matija Sarkic.
Ya con la historia pareja, Liverpool salió a la complementaria con la decisión de ahuyentar todos los fantasmas de Anfield. Así fue como, en el arranque, Cody Gakpo pinchó un centro desde la izquierda, Toti cabeceó hacia atrás y le regaló el esférico a Mohamed Salah que no falló en el mano a mano.
Los Wolves tuvieron una ocasión nuevamente aprovechando las desatenciones de los Reds aunque, en lo que pudo ser el empate, Rayan Ait Nouri quedó mano a mano con Alisson Becker y el guardameta brasilero remendó su error tapando una situación clarísima.
Sin embargo, el portero sudamericano tenía más obsequios para su rival. Hwang Hee-Chan dibujó una gran pared con Matheus Cunha y el surcoreano empujó sorprendiendo a Alisson Becker quien vio como la redonda se filtraba bien pegada al palo que estaba custodiando.
Lejos de reaccionar, Liverpool entró en una meseta y se dejó llevar por los golpes recibidos. Wolverhampton estuvo muy cerca de dar la nota aunque un gol de Toti fue anulado por offside. Así, con el empate 2 a 2, el boleto a 16avos de final de la FA Cup quedó abierto aunque la localía será para los de West Midlands.
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