Los otros dos partidos de la jornada de martes en la WNBA, donde Connecticut se establece como líder indiscutido de la fase regular y Minnesota tuvo que pelear para llevarse el triunfo.
Connecticut Sun 86 – Washington Mystics 75
Partido parejo desde el arranque con puntos y contrapuntos en la primera mitad del cuarto abridor, con ambos equipos mostrando todas sus virtudes ofensivas. Connecticut consiguió alejarse para terminar este parcial por 22-16 y estirar a una decena la ventaja al inicio del segundo cuarto. Washington consiguió una corrida de 10-0 para volver a igualar todo y, por consiguiente, seguir al punto por punto que movió el liderato de un lado a otro. Con un par de triples y resolviendo en segunda oportunidad, la visita tomó la delantera por 45-37 para cuando llegó el entretiempo.
La reanudación fue como el inicio, a puro contrapunto, pero la aparición de DeWanna Bonner le dio un upgrade a las Sun que se complementó con el dominio de Brionna Jones desde el pick &roll y en la pintura. Con el tablero en 74 a 53 para Connecticut, el cuarto final fue todo de ellas. Jonquell Jones también se anotó en este pasaje para liquidar el juego aun con medio cuarto por jugar, así como también Natisha Hiedeman desde media y larga distancia para poner el 86-75 final.
New York Liberty 66 – Minnesota Lynx 74
El inicio fue bastante errático, con sólo un triple en poco más de dos minutos y mucho ida y vuelta. Si bien las Liberty estuvieron al frente, NApheesa Collier y Kayla McBride se encargaron de dar vuelta el marcador al cabo del primer cuarto (15-20). A pesar de que se mantuvieron las ofensivas imprecisas y poco efectivas, el segundo tuvo un contrapunto favorable a New York desde la conducción de Sabrina Ionescu, que le permitió -con sus canastas y habilitaciones- ponerse a sólo dos puntos para cuando llegó el entretiempo: 37-39.
Las Liberty empataron el tanteador ni bien entraron a la segunda mitad, pero el juego de pick &roll fue efectivo para que las Linx se mantengan al frente en el siguiente contrapunto. Con la defensa neoyorkina totalmente abierta, las locales encontraron los espacios para aumentar la brecha, pero luego de un pasaje bastante errático, Ionescu y compañía pudo mantenerse dos o tres pelotas por debajo. La visita buscó recortar y se puso sólo a un doble en los momentos finales del partido, pero ese ímpetu estuvo al límite de ser desesperación, Por el lado de enfrente, las locales tuvieron la concentración suficiente para incomodar todos los tiros rivales y, en ataque, encestar los tiros libres que desembocaron en el 74 a 66 final para llevarse el juego.