WNBA: HOY VUELVEN ELLAS

Por: Ignacio Menéndez // @nachitomenendez

La temporada 2020 de la WNBA (Women National Basketball Asociation) disputará su 24° edición íntegramente en una “burbuja” en Florida, a diferencia de la NBA, que lo hace en Disney.

En instantes comenzará la mejor liga femenina del mundo. Cada equipo jugará 22 partidos en un lapso de 50 días y la sede será en el campus de la Academia IMG, en Bradenton, estado de Florida.

Mucho se ha opinado acerca de la burbuja NBA en Disney, pero poco se escuchó sobre la de rama femenina en Brandenton. Llamada Wubble por ellas mismas y los medios norteamericanos, las propias jugadoras se han encargado de mostrar algunos desajustes y malas condiciones que presentó el lugar. Hasta los NBA se solidarizaron con ellas en redes sociales.

Las diferencias entre ambas ligas son abismales. El límite salarial de la 2019/2020 en la rama masculina es de u$s 109.140.000.-; en cambio, el de la WNBA para la 2020 es de u$s 996.000.- en total. Debido a esto, se llegó a un acuerdo entre la liga y el sindicato de jugadoras, a principio de año, para el nuevo convenio colectivo de trabajo. El mismo correrá desde 2021 a 2028 y en el primer año el tope salarial subirá un 31% (u$s 1.300.000.-). Las mejores atletas ganarán poco más de u$s 500.000.-, siendo el salario promedio de u$s 130.000.-. Entre temporadas, muchas de ellas se van a jugar a Europa y China, donde los salarios suelen ser mucho mayores que en Estados Unidos. Por ejemplo, en 2015, el Ekaterimburgo ruso le pagó u$s 1.500.000.- más un extra si no volvía ese año a la WNBA a Diana Taurasi, quizás la mejor de la historia.

Gentileza: Woman Time

Otra cosa que venían reclamando era los viajes en avión. Mientras la rama masculina tiene aviones propios, ellas han debido viajar en vuelos comerciales de clase turista. Con este nuevo convenio se aseguraron vuelos Premium y que, siempre que jueguen de visitante, toda la comitiva (atletas, entrenadores y staff) tendrá habitaciones individuales. También, se ampliará el calendario y se agregará un torneo relámpago llamado “Copa de los Comisionados”.

La liga no está exenta de polémicas, ya que en las últimas semanas a la MVP de la última campaña y campeona con Washington Mystics, Elena Delle Donne, le fue negada la exención de jugar la temporada. Delle Donne padece la enfermedad de Lyme y toma 64 pastillas diarias para controlar su condición; tanto sus médicos personales como los de los Mystics coincidieron en que es paciente de riesgo por el Coronavirus y se le debería otorgar la posibilidad de no disputar la temporada. La junta médica de la WNBA determinó que la alera tiene que presentarse en Florida porque, de lo contrario, no podrá cobrar su sueldo. La franquicia de la capital estadounidense asegura que se le pagará toda la etapa 2020, incluso si no juega y solo está en rehabilitación por una operación de espalda a la que se sometió en enero. Cabe destacar que jugó las finales del 2019 con tres hernias de disco.

Gentileza: Getty Images

El compromiso social y antirracial de la WNBA es igual al de su contraparte masculina, pero con poca visibilidad. Maya Moore es una de las mejores jugadoras de esta década. Cuatro veces campeona con los Minnesota Lynx, MVP de la liga, MVP de las finales, dos oros olímpicos y dos campeonatos del mundo. En el pico de su carrera, en 2019, Moore se tomó un año sabático para dedicarse de lleno a la liberación de Jonathan Irons, un hombre que fue acusado injustamente y cumplía una pena de 50 años de cárcel. La escolta originaria de Jefferson City, misma ciudad que Irons, estuvo junto a sus familiares cuando finalmente este fue liberado de prisión. La atleta de los Lynx se tomará este año para descansar su cuerpo y cabeza.

Los asesinatos de Breonna Taylor y George Floyd por brutalidad policial y racismo fueron tomados por los atletas para blandir la bandera de igualdad de derechos y del movimiento “Black Lives Matter”. Las jugadoras y la liga llegaron a un acuerdo para que, en los precalentamientos, se usen remeras con la consigna “Say Her Name” y, escrito en las canchas, “Black Lives Matter”, algo que imitará la NBA. También, la camiseta de cada una de las deportistas llevará el nombre de Breonna Taylor debajo de los suyos. Asimismo, se creará un Consejo de Justicia Social entre jugadoras y fundadoras de movimientos sociales y feministas tales como: Black Lives Matter, Black Future Lab y BLACK GIRLS ROCK. Hasta han pedido que aparten a una de las copropietarias de Atlanta Dream, la senadora republicana Kelly Loeffler, quien criticó las movidas antirracistas promovidas por la competición.

Mucho se ha opinado acerca de la burbuja NBA en Disney, pero poco se escuchó sobre la de rama femenina en Brandenton. Llamada Wubble por ellas mismas y los medios norteamericanos, las propias jugadoras se han encargado de mostrar algunos desajustes y malas condiciones que presentó el lugar. Hasta los NBA se solidarizaron con ellas en redes sociales.

Las diferencias entre ambas ligas son abismales. El límite salarial de la 2019/2020 en la rama masculina es de u$s 109.140.000.-; en cambio, el de la WNBA para la 2020 es de u$s 996.000.- en total.

La vigésima cuarta edición arrancará con un choque que tendrá los ojos puestos en varias aristas.

Abrirán esta nueva edición Seattle Storm ante New York Liberty. En los Storm, campeonas en 2018, regresarán la MVP de ese año, Breanna Stewart (rotura del tendón de Aquiles) y Sue Bird (rotura de ligamentos de rodilla), líder en asistencias de todos los tiempos y que entra en el año 18 en la competencia. Por el lado de las neoyorquinas, habrá que prestarle atención a la número uno del último draft, Sabrina Ionescu, quien fue sensación por su carrera universitaria en Oregón.