
Un gol en contra dejó a los Periquitos sin nada en el cierre de la fecha 14 de La Liga. El conjunto catalán hizo un buen partido frente al Submarino Amarillo pero, un gol en contra e inexplicable de Benjamin Lecomte, bastó para que los de Diego Martínez caigan ante los de Quique Setién por 1 a 0.
No fue el mejor partido de Villarreal y, de todas formas, acabó celebrando en la noche del miércoles. Frente suyo tuvo a un Espanyol que llegó con peligro a través de Javi Puado y terminó resignando todas sus ilusiones por un error de su propio guardameta.
Masticó bronca el dueño de casa porque Gerónimo Rulli le tapó un disparo a Javi Puado en cada tiempo. A diez para el cierre, el guardameta argentino le tapó un cabezazo a quemarropa Brian Oliván y, en la jugada siguiente, detuvo un zapatazo a quemarropa de Aleix Vidal.
La diferencia estuvo a los 28 minutos del capítulo decisivo cuando, en una de las acciones del Submarino Amarillo, Yeremi Pino estrelló un disparo contra el palo. La redonda quedó viva y Alberto Moreno, antes que se pierda por línea de fondo, la puso en órbita otra vez pero Lecomte, sin explicación alguna, la empujó dentro de su cueva.
Espanyol no mereció perder pero las que gestó tuvo enfrente a un Rulli inspirado y a sus delanteros peleados con el gol. Villarreal, después de tres derrotas y un triunfo en La Liga, consiguió otra vez tres unidades con este 1 a 0 que tuvo la fortuna del tanto en contra y de un rival que no levanta cabeza.
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