Villa San Carlos salió nuevamente a las calles de Berisso para aportar su granito de arena en su comunidad. En las instalaciones de la institución, los organizadores del evento prepararon una gran olla popular y se encargaron de llevarla a un comedor de la ciudad para colaborar con los que más lo necesitan.
Esta vez, el comedor «Un chico más» fue el beneficiado de esta gran obra de caridad del Celeste que tuvo la ayuda de socios, hinchas y, como siempre, del jugador Federico Slezack que sábado tras sábado se convierte un poco más en el padrino de estas acciones.
El incansable esfuerzo del mundo villero sigue dando que hablar en las arterias de su propia ciudad enalteciendo la bandera del verdadero rol social que tienen los clubes en Argentina. Se fue un nuevo sábado solidario con los mismos valores de siempre. En Berisso, la cinta de capitán la tiene Villa San Carlos.