El clásico de todos los sábados en Berisso no se detuvo a pesar de la lluvia que azotó a la ciudad. La olla popular de Villa San Carlos salió igual con la organización de socios, simpatizantes y jugadores del plantel profesional, y fue un éxito que tuvo la distribución de alimentos a un comedor de la zona.
Con la participación de dos abanderados del equipo de fútbol como Federico Slezack y Pablo Miranda, se preparó una olla enorme de guiso, se visitó el comedor «Los Angelitos» del Barrio Villa Roca y se complementó con frutas y bebidas.
Villa San Carlos no pierde de vista su objetivo de continuar dando una mano a los barrios más necesitados de la ciudad. Todos ayudan, desde asociados a futbolistas. No hay diferencias cuando la intención es hacer cumplir el rol social de una institución.