Villa San Carlos festejó en el último suspiro ante Atlanta en Berisso con un gol agónico de Wilson Gómez. La Villa no se rinde en su afán de salvar la categoría de la mano de Jorge Vivaldo pero debió transpirar para derrotar al Bohemio: perdió ocasiones claras y hasta un penal fallado por Emanuel Zagert. La historia terminó con final feliz para el equipo de Berisso ante su par de Villa Crespo que ya suma cinco derrotas al hilo.
Después de un primer tiempo para el espanto con un esférico que se la pasó por los cielos más que en el césped, el complemento nos llevó emociones a los espectadores. La primera chance de peligro encendió a los clubes: el dueño de casa aprovechó un rebote corto del arquero Rodrigo Lugo pero Nahuel Fernández Silva desaprovechó su oportunidad con un remate desde afuera del área cerca del palo derecho. La visita respondió con algunos disparos de Adrián Martínez y Brian Miranda aunque sin demasiado peligro. Lo más atractivo pasó en el epílogo y comenzó con la falta infantil de Nahuel Tecilla en el área sin pelota y con dominio propio del balón. Américo Monsalvo procedió a la expulsión del defensor dirigido por Francisco Berscé y el cobro de un penal para el local. Lugo salvó a los visitantes con su atajada ante el tiro sin convicción de Emanuel Zagert, que unos minutos después desperdició un mano a mano. Parecía que todo terminaría en cero pero Ricardo Vera se escapó para el Cele por la derecha, se metió en el área y envió un centro para la definición esquinada de Wilson Gómez. Delirio de todo Berisso y final.
Triunfazo de Villa San Carlos que volvió a ganar sobre el final como contra Colegiales y sumó tres puntos fundamentales en su pelea en la tabla del descenso de la Primera B Metropolitana. La Villa alcanzó la tercera victoria seguida y hundió más a Atlanta que ya lleva cinco caídas consecutivas. Berisso celebró en el último suspiro.