En exclusiva con el Vermouth Deportivo, Catriel Sánchez, actual delantero de Villa Dálmine habló de todo: el presente del equipo, el torneo, su salida de Talleres y su relación con Jorge Carrascal.
Luego de una temporada a préstamo en el fútbol de Ucrania, Catriel Sánchez retornó a Talleres con la posibilidad de plasmar todo ese aprendizaje que había ganado del exterior en el fútbol argentino. Y allá fue, a Villa Dálmine, en donde pasó nuevamente cedido desde el conjunto Matador para afrontar lo que será el próximo torneo nacional: «Me vine para acá y no sabía con que me iba a encontrar. Por suerte me topé con un grupo de jugadores maravillosos y un cuerpo técnico que ya conocía. Terminamos la pretemporada el viernes pasado, así que ahora estamos esperando para el inicio», cuenta el delantero.
Consultado por el grupo, Catriel hace hincapié en la importancia de compartir plantel junto a otros conocidos como los son sus ex compañeros de la reserva del cuadro cordobés: «Es una ventaja que seamos cuatro los que vinimos de Talleres. Eso también es lindo cuando vos te sumas a un grupo nuevo, tener a algunos conocidos con los que vos podes charlar. Ya con el cuerpo técnico que lo conocía suma bastante». Además, tampoco se olvida del otro cordobés que hay en el plantel: Fabricio Brener, quien también llegó a préstamo, pero desde Belgrano: «A Fabri lo conocimos acá y ya lo hemos enfrentado también. Es muy buena persona. Siempre nos cargamos. Por ahí estamos y empieza a cantar canciones de Belgrano», bromea el delantero.
Durante su paso por el Karpaty Lviv del fútbol ucraniano, a Sánchez le tocó compartir plantel junto a otro futbolista que hoy está en boca de todos, como lo es el colombiano Jorge Carrascal. A la hora de hablar acerca del oriundo de Cartagena, el ex Talleres no ahorra en elogios : «Fuimos compañeros con Jorge en Ucrania. Es muy crack, la verdad que tiene unas condiciones terribles. Todos los extranjeros que estábamos ahí sabíamos que se iba a ir a jugar a otro lado y después le salió esto de River», explica. Así mismo, asegura que hasta el día a de hoy mantienen un vínculo cercano con el futbolista del Millonario: «Cuando él llegó le mandé un mensaje y siempre hablamos. El otro día después del partido de copa pudimos hablar y me mandó él también un par de mensajes. Siempre estamos en contacto».
En relación al atrevido estilo de juego de Carrascal, Catriel cuenta un detalle bastante sorprendente del propio volante del cuadro de Nuñez: «Le gusta pisarla, cancherear. Es el estilo de él y a él le gustan hacer esas cosas. Cuando hace eso y murmura la gente, más quiere seguir haciéndolo. Le encanta», expresa.
De vuelta en Villa Dálmine, Catriel se anima a analizar un poco el fixture que le tocó al cuadro de Campana, con partidos complicados en la Zona B como ante Tigre, San Martín, Rafaela, entre otros: «Nos toca la primera fecha contra Instituto, que es un equipo que conoce la categoría, así que va a ser duro. Nos tocó una zona muy dificil, después tenemos que viajar a la Ciudadela que también es durísimo», analiza. Sin embargo, a la hora de hablar del objetivo del Viola, Catriel no anda con vueltas: quiere pelear el ascenso. «El objetivo nuestro va a ser ingresar al reducido y después se verá. Puede pasar cualquier cosa. Si nos animamos y el equipo está bien, no te digo que podemos llegar a ascender de una», explica. Y agrega: «Va a ser un lindo torneo para ver, con equipos como Tigre, Belgrano, San Martín. Va a ser diferente a años anteriores».
A pesar de sus condiciones y las grandes actuaciones que tuvo en reserva, en Talleres no tuvo demasiada continuidad. Aun así, el delantero reconoce que no atravesó su mejor momento después de lo que fue su debut hace dos años atrás: «Si yo no tuve minutos en Talleres fue por algo. Cuando Kudelka me hizo debutar, estaba bien. Después, cuando me sacó, yo solo me vine abajo. No me seguía entrenando como antes y esas cosas ahora también las ves. Si uno no tuvo minutos fue por algo, no por otra cosa», expresa. Así mismo, revela que, a pesar de todo, le hubiera gustado tener otra oportunidad en la T: «No tenía decidio salir en este mercado. La verdad es que yo estaba bien en Talleres y me estaba entrenando muy bien. Quería pelear un puesto, se lo había dicho al DT. Después me llamó Lucas (Bovaglio) y me convenció con la idea. Lo pensé unos días y fue lindo venir. Por ahí quiero tratar de sumar los minutos que más pueda y estar preparado después para Talleres».
Consultado por Bovaglio, con quien fue campeón en la reserva del equipo albiazul, el atacante puntualiza en la importancia que tuvo el técnico para que él llegara a Campana: «Me llamó, me manifestó las ganas de que yo me sumara al plantel y que más que todo iba a armar un equipo jovén. Tenemos tres o cuatro referentes y después es un equipo muy jóven. Igual, no me regala nada. Él me dijo: ‘Yo por más que te conozca, no te voy a regalar nada. Sé de tu capacidad y quiero tenerte, pero después tenes que ganartelo vos solo’. En el día a día es un técnico muy laburador, hacemos casi todo lo que hacíamos en Talleres salvo algunas cosas. Es muy exigente a la hora de entrenar», asegura.
Por último, Catriel deja abierta la posibilidad a un posible retorno al Matador en el futuro, a donde debería regresar tras finalizar su préstamo: «Siempre tengo la ilusión de tener revancha».