Lentamente el CAVA se va acercando a su centenario. Fundado el 2 de enero de 1928, la entidad emblema de Valentín Alsina en el fútbol argentino, cumple 89 años en este arranque de un 2017 en el cual buscará mejorar su performance para aspirar a un ascenso a la Primera C que se viene negando hace bastante.
Contar la historia de Victoriano Arenas es simple. Con decir que su nombre fue inspirado por el cartel de un negocio de la zona y que, en base al crecimiento industrial del sur del Gran Buenos Aires, comenzó a aumentar su masa societaria es resumir en breve algo similiar a lo que le ha ido pasando a un sinfín de entidades en la República Argentina.
Sin embargo cada club tiene lo suyo y Victoriano Arenas es muy particular en ello. Porque fue uno de los lugares al que se los vinculó con el eterno Sandro de América e incluso durante una temporada su camiseta llevó al mítico cantente argentino plasmado en su pecho. Pero así también la cercanía de la fábrica SIAM, de Hornos Weiss y la histórica Gurmendi le dieron al CAVA esa impronta tan particular del eterno «barrio obrebo, Valentín Alsina» como supo componer la banda 2 Minutos.
El último ascenso de Victoriano Arenas se dio en 1990 siendo esa tal vez una de las últimas grandes alegrías de una institución que brinda la calidez familiar. Basta recorrer esos escuetos metros hasta el Saturnino Moure, con el Riachuelo a su costado, con la precariedad de la villa enfrente. Entrar y ver al personaje de Tati, a su presidente Domingo Sganga, a «Bollino» siguiendo las alternativas bien cerca del alambrado. Últimamente es ir y encontrarse con el ya emblemático Baki, toparse con el colega – entrenador Sergio Geldstein y rozar la farándula cuando se apersona Luis Ventura.
Motivos sobran para enaltecer a Victoriano Arenas en un nuevo aniversario. A once de los cien, su gente celebra cumplir 89 y entre sus deseos pide un ascenso. ¡FELIZ CUMPLE, CAVA!