Vélez respira: el Fortín tuvo un fantástico comienzo ante Atlético Tucumán y antes de los 20 minutos se imponía por tres a cero con los gritos de Joaquín García, Santiago Castro y José Florentín. El Decano llegaría al descuento por intermedio de Mateo Coronel pero los dirigidos por Sebastián Méndez aguantarían el resultado para festejar un triunfo que les permite salir de zona de descenso.
Vélez consiguió un necesario triunfo ante su gente que sirve para apaciguar las aguas. El Fortín no venía bien y, por los resultados dados en la corriente jornada de la Copa de la Liga, habían caído en puesto de descenso. Para colmo, enfrente estaba el ordenado equipo de la dupla Orsi-Gómez que, en 13 encuentros dirigidos, había logrado 11 vallas invictas.
Pero lo cierto es que a los de Liniers le salieron absolutamente todas en el inicio. A tal punto que Vélez sólo necesitó de 3 llegadas y 20 minutos para pasar al frente por tres tantos contra cero, mareando por completo a sus rivales y teniendo una eficacia sorprendente.
El primero en cuestión llegaría a los 8 minutos con un lateral enviado al área, un primer cabezazo de José Florentín y una palomita final de Joaquín García para establecer el 1-0; el segundo, cinco minutos después, fue una brillante obra de Santiago Castro, robándola en mitad de cancha para avanzar y sacar un espectacular remate al ángulo; el tercero, a los 18, le correspondió a Florentín con un preciso cabezazo tras un tiro libre que le valía el 3-0 y la explosión de alegría de todos los presentes.
Vélez aflojaría en su marcha ofensiva y Atlético Tucumán, principalmente en la complementaria, se ordenaría de otra forma, recuperando posesión de la pelota y avanzando metros hacia el arco de Gastón Gómez que, hasta la llegada del descanso, había sido un mero espectador en el campo de juego.
Llegado el cuarto de hora de la segunda mitad, el Decano lograría achicar la distancia en el marcador debido a un gran pase de Ramiro Carrera para una mejor definición de Mateo Coronel, poniéndola por encima del golero rival y estableciendo el 3-1 que devolvía esperanza a los suyos.
El conjunto de Sebastián Méndez se llenó de nervios y comenzó a entregarle constantemente las pelotas a un Atlético Tucumán que, con poco y sin ideas, comenzaba a acercarse. Y así llegaría una estupenda salvada del arquero local cuando Julián Carrasco recibió un centro raso y sacó un disparo que tenía destino de red pero un brillante guantazo del Chila sostuvo el marcador como estaba.
Acercándose al final, Vélez consiguió serenarse y encontrar al reloj como el mejor aliado. El tiempo fue consumiéndose, el marcador no sufriría más modificaciones y los 3 puntos finalmente quedarían en Liniers que, de esta manera, le valen al Fortín salir de zona de descenso cuando quedan apenas seis fechas para la finalización del certamen.