El hincha de la V Azulada jamás le perdonará a uno de sus hijos pródigos el destrato que tuvo con la institución que lo vio nacer. Después de una carrera exitosa en Italia, Mauro Zárate decidió regresar al Fortín aunque después de algunas temporadas migró a Boca Juniors para romper todos los corazones en Liniers.
El amor de Vélez por el ex campeón del mundo con la Selección Sub 20 en Países Bajos se rompió por completo no sólo con esa transferencia al club de la ribera sino que se fracturó definitivamente con las declaraciones del ex Lazio cuando calificó de «grande» al Xeneize y, por decantación, disminuyó el tenor de la entidad donde hizo sus primeros pasos.
Después de sonar la temproada pasada tanto en Gimnasia La Plata como en Racing, el atacante finalmente firmó contrato con Platense. Así, Zárate regresó de Brasil y tuvo un estreno dorado con el Marrón anotando el tanto de la victoria ante Godoy Cruz de Mendoza por la fecha inicial de la temporada.
El segundo partido del campeonato para el Calamar será, nada más y nada menos, que en el José Amalfitani frente al Fortín. Y más allá de lo que ofrezcan ambos clubes dentro de la cancha, sin dudas que habrá un capítulo aparte respecto a cómo la gente de Vélez recibirá otra vez a ese hijo pródigo de cuyo no amor ya no han quedado registros.