Independiente venció en el Jose Amalfitano a Velez por dos a cero, en un partido que jugó muy bien y le devolvió la alegría e ilusión a la hinchada, como también así un poco de alivio a Mauricio Pellegrino que no venía sacando buenos resultados ni buen juego.
El Rojo salió a buscar el partido desde el primer minuto. Claudio Aquino, que venía siendo de lo peor, fue uno de los más enceradores de esta primera parte, junto con un atrevido Leandro Fernandez que se fue sin gol pero con muchas chances muy claras pero sin final feliz, Emiliano Rigoni como siempre imparable, de lo más regular del conjunto de Pellegrino. Pero pese a todos estos buenos factores, la apertura del marcador vino gracias a un error, Fabián Assmann salió a buscar un rebote arriba, se le escapó la pelota y Jorge Ortíz la embocó. De ahí en más, el Rey de Copas dominó toda esta primera parte.
El complemento se abrió prácticamente con el segundo gol del Rojo, cuando Rigoni aprovechó un buen centro y no perdonó a Aguerre. Vélez salió un poco más que la primera parte, lo buscó pero no pude inquietar mucho al visitante. Solo dos llegadas en las que Martín Campaña, que viene siendo de lo mejor del Rojo, respondió muy bien.
Finalmente, con este panorama, Independiente llega en la semana previa al clásico con las esperanzas renovadas. Tiene dos partidos muy difíciles en el horizonte como Racing y San Lorenzo pero ahora volvió a estar en carrera por los primeros puestos. Es un torneo muy peleado, en el que Pellegrino todavía sigue con vida…