El Municipal José Zorrilla fue escenario de un tremendo partido ante Valladolid y Mallorca, con un resultado que cambió tres veces de dueño y el agónico empate 3 a 3 que dejó mejor parado al visitante.
Ambos necesitaban ganar. Valladolid para despegarse de la zona roja y Mallorca, algo más holgado en esta pelea, para empezar a desentenderse del asunto.
Y por eso ambos lo buscaron, empujados por una propuesta directa y de golpe por golpe, que fue destrabándose con el correr de los minutos.
Kike Pérez rompió el cero para Pucela, imprimiendo la ventaja parcial con la que el local se fue al descanso. Sin embargo Mallorca, de tremendo complemento, lo dio vuelta con una ráfaga de dos goles en cinco minutos.
Vedat Muriqi, cuando no, lo empató en ocho minutos y enseguida Manuel Morlanes puso en ventaja Mallorca por primera vez en la tarde.
Valladolid recogió el guante y empató gracias a Selim Amallah, ingresado desde el banco de suplentes. A cuatro minutos del cierre Monchu estamó el 3-2 para los pucelanos, una tremenda remontada con aroma a ilusión de permanencia.
Pero a Mallorca le quedó una bala más, la que Muriqi cambió por gol desde los doce pasos en el cuarto minuto de adición.
Doblete del kosovar para el 3-3 final. Valladolid se quedó sin despegar, y Mallorca apretó el puño por, al menos, sostener la diferencia en puntos con el rival de turno.
Valladolid lleva 4 sin ganar, Mallorca 6.