Los Pucelanos plantaron bandera en La Cerámica y construyeron una trabajada victoria con un final muy caliente tras el marcado error arbitral en el descuento local. Valladolid volvió a ganar tras cuatro partidos y le sacó cinco puntos a la zona de descenso.
Valladolid plantó bandera en La Cerámica buscando presionar sobre el avance rival y trabajar con precisión los espacios que puedan abrírsele.
Y así rompió el cero, en apenas cuatro minutos, con el anticipo de Joaquín Fernández para el traslado de Gonzalo Plata. Cyle Larin recibió en el área y encontró a Selim Amallah, quien con un sutil toque sobre Reina impulso la pelota que cruzó con suspenso la línea de gol.
Villarreal recogió el guante y probó los reflejos de Masip con el cabezazo de Pau Torres. Enseguida una veloz transición dejó a Morales de cara al arquero, el Comandante tocó para Samu
El Submarino Amarillo merodeaba el empate pero Valladolid golpearía nuevamente con un tremendo golazo de Jawad El Yamiq. El marroquí recuperó la pelota en campo propio y se desprendió para recibirla por vértice izquierdo.
Cruzó mitad de cancha pisó el área y tras acomodarse sobre su marca sacó el remate al 2-0. Tremenda corrida, pura precisión Pucelana para el 2-0.
Con una importante ventaja marchó Valladolid al descanso, y Villarreal tuvo el descuento apenas iniciado el complemento con Chukwueze eludiendo a Masip y errándole al arco desprotegido.
El dueño de casa tomó las riendas del juego, manejó la pelota y se apoyó en la movilidad del nigeriano como principal fuerza ofensiva (Metió un zurdazo contra el poste), pero no encontró el gol más allá de sus múltiples intentos.
El partido cambió su curso a quince minutos del final, cuando Villarreal encontró su tan buscado descuento.
Etienne Capoue, ingresado desde el banco, sacó un tremendo remate desde las puertas del área que encontró una insuficiente respuesta de Masip. El asunto es que en la gesta de la jugada hubo una clara infracción de Samu sobre El Yamiq, no advertida por el juez Iglesias Villanueva ni tampoco por el VAR.
Fue el 2-1, pero el gol debió ser anulado.
Esta situación generó un final verdaderamente caliente, con tensión en cada metro de la cancha. Lo que quedó de juego, y los casi nueve minutos de adición, tuvieron un golpe por golpe en el cual Valladolid pudo haber liquidado: Pepe Reina lo evitó.
Fue final y triunfo de Valladolid, que ganó tras cuatro partidos y lanzó una bomba para los que tiene debajo en la tabla de posiciones. Villarreal, que llevaba tres triunfos en fila, dejó pasar una gran oportunidad en su búsqueda de Europa.