Real Valladolid renovó su ilusión de permanencia con enorme 3-1 sobre Barcelona en el José Zorrilla, resultado que le permitió volver a ganar tras cinco derrotas consecutivas. El campeón, demasiado relajado, contribuyó a complicar las chances de Espanyol.
El partido tomó rumbo antes de cumplirse los dos minutos, cuando Andreas Christensen metió un potente cabezazo contra su propia meta, transformando el centro de Darwin Machís en el 1-0 para Valladolid.
Desde entonces el empuje local fue suficiente para sufrir poco ante el campeón, que tuvo la pelota pero tardó en encontrar las mejores opciones. Para colmo y en 22 minutos una pésima salida de Ter Stegen facilito la jugada que terminó con infracción de Eric García sobre Larin dentro del área.
El mismo Cyle Larin cambió pena máxima por gol y estableció el esperanzador 2-0 de Valladolid.
En el complemento Barcelona profundizó su dominio pero siguió en una sintonía alejada al gol. Valladolid aprovechó las licencias otorgadas por su rival y liquidó de cara al último cuarto de hora con un desprendimiento de Larin y su asistencia a Gonzalo Plata, que consumó goleada.
Plata definió de cara al golero Iñaki Peña, que reemplazó a Ter Stegen en el descanso.
Barcelona siguió buscando, errando algunas opciones y dejando pasar otras. Pero descontó, con todo ya resuelto y el buen movimiento de Robert Lewandowski, quien tras dejar en el camino a Masip definió de zurda a su gol 23 en el campeonato.
Pero Valladolid terminó extasiado con un triunfo tras postergado como importante, sacando una importante ventaja con la zona roja en el comienzo de la fecha, y presionando tanto a Getafe como a Espanyol de cara a sus respectivos duelos.