Comenzó ganando y cuando estaba para liquidar sufrió el empate de Celta, que pudo haberlo remontado. Sin embargo y a solo dos minutos del final Alberto Mari le dio a Valencia una victoria que vale su peso en oro.
Valencia hizo el gasto en su visita a Celta de Vigo y terminó sumando una victoria muy importante en su lucha por mantener la categoría.
El partido se quebró con un gol de Justin Kluivert, que pisando el área definió el centro atrás de Diego López, quien no dio por perdido un balón largo y a puro entusiasmo armó la jugada.
La ventaja, apenas en ocho minutos de partido, relajó a Valencia y tensionó a Celta, que no encontró los mejores caminos y terminó corriendo al ritmo impreso por la visita.
En el complemento Valencia apretó el acelerador buscando liquidar el pleito, sin embargo y tras perder algunas opciones claras terminó encontrando el empate local.
Haris Seferovic ganó en las alturas para conectar el tiro desde la esquina derecha con notable cabezazo al 1-1 parcial.
Celta se revitalizó tras el empate, Valencia absorbió el golpe y tuvo la entereza suficiente para aspirar a ganarlo.
Y lo ganó, a dos minutos del final, construyendo la escalada por banda derecha con Musah tocando para Foulquier, y este lanzando el centro al primer poste que encontró el perfecto cabezazo de Alberto Mari, ingresado desde el banco pocos minutos antes.
Ganó Valencia, que terminó con diez por la expulsión de Gabriel, sumando puntos claves en su lucha por la permanencia.
El conjunto Che sigue inmerso en la pelea, aunque con otras perspectivas, e incluso generó que Celta no pueda desatenderse y vea con cautela la tabla de posiciones.
Foto: @Valencia