Era un duelo de necesitados en Mestalla y Valencia le sacó provecho a sus escasos momentos de lucidez para volver al triunfo tras siete encuentros. El club ché sumó tres puntos para no perderle pisada a los puestos europeos y le propinó un 2-0 al Submarino Amarillo que lo sumerge más en su pequeña crisis (solo rescató un punto de los últimos doce).
El equipo de Emery dominó las acciones del primer tiempo con una gran diferencia de posesión de balón pero no así de goles. El visitante tuvo las primeras llegadas pero nunca pudo batir a Cillessen. Y el fútbol es así: goles que se fallan en un arco, se anotan en el otro. Guillamón deleitó a su público y regaló un golazo por encima de la figura del arquero argentino Gerónimo Rulli antes del final de la etapa inicial.
Más allá del gol sobre el epílogo del primer tiempo, el plan de Emery estaba funcionando ante la superioridad de los vestidos de amarillos pero los cambios en el entretiempo le arruinaron todo el dominio. Los de Bordalás entendieron mejor el juego en el complemento y Cillessen no volvió a sufrir. En el momento justo, Faulquier fue derribado en el área y Soler decretó una distancia en el marcador que no se movería jamás.
Los ches volvieron a vivir después de siete juegos sin ganar y lo hicieron en el Derby valenciano. Un 2-0 frente al Villarreal que le aviva la llama para luchar por un lugar en Europa. En cambio, el Submarino Amarilla se hunde y no le encuentra la vuelta a los resultados.
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