Por la tercera jornada de la Zona B de la Copa América, Uruguay y Chile igualaron 1 a 1 en el Arena Pantanal de Cuiabá. Eduardo Vargas había puesto en ventaja a los trasandinos, mientras que Luís Suárez marcó el empate definitivo, que termina a ambos alejándolos de la pelea por el primer lugar.
Un partido picante, y con mucha tradición, se disputaba en Cuiabá. Por un lado estaba Chile, que venía de igualar ante Argentina y ganarle a Bolivia, en los dos primeros encuentros, y quería un triunfo que lo mantenga en lo más alto de la zona. Pero en frente estaban los Charrúas, que tras quedar libres en la primera fecha, cayeron ante Argentina y buscaban reponerse.
En el primer tiempo, los dirigidos por Tabarez mostraron cosas muy interesantes, y poco a poco comenzaron a inquietar a Claudio Bravo. El arquero tuvo varias intervenciones para mantener el cero en su arco, sobre todo con dos remates de De Arrascaeta que exigieron buenas respuestas. Chile, por su parte, no tenía peso ofensivo, pero en la primera que tuvo, lastimó. Bereton asistió a Vargas, que se metió dentro del área y con un violento derechazo venció a Muslera para poner el 1 a 0 a los 26 minutos.
Los Charrúas, a pesar del gol que lo dejaba en desventaja, siguieron dominando las acciones, y avisó una vez más antes del descanso con un remate de González que salió desviado.
En el complemento, Chile siguió manteniendo la victoria en la gran actuación de su arquero. Bravo era el responsable de que su selección siguiera arriba, hasta que a los 21, se haría justicia. Tras un córner desde la derecha, Vecino ganó en el área y Suárez, ante la marca de Vidal, la empujo para marcar el merecido empate.
Con el 1 a 1, ambos tuvieron aproximaciones, pero si uno debió merecer más, siguió siendo Uruguay. Los Celestes tuvieron dos muy claras como para llevarse la victoria. Sin embargo el cabezazo de Cavani y el remate desde afuera de Lucho Suárez salieron desviados, y así fue como el partido terminó con un empate que poco le sirve a ambos, en sus aspiraciones a la pelea por ganar el grupo, en donde ya no dependen de sí mismos.