Unión y Platense siguieron sus irregulares caminos en la Copa de la Liga y aburrieron a todos con un empate sin goles en el estadio 15 de abril. Ni el Tate puede ganar de local ni el Calamar puede hacerlo de visitante.
El equipo de Kily González empezó mejor con la responsabilidad de ser locales y buscar su primer triunfo en casa pero el trabajo del dueño de casa se apagó y el Calamar molestó con algunos destellos de Luciano Ferreyra, el más peligroso y el único que probó desde afuera en dos oportunidades sin suerte. Poquito y nada en el complemento, salvo por una jugada polémica por una infracción de roja que Pablo Echavarría se dejó llevar por un offside previo llamado por el VAR.
El complemento fue tal espanto que los más destacados fueron los médicos de ambos equipos que saltaron un alambrado para atender a un hincha del Tate descompensado. El Tate se adueñó de la pelota pero fue inofensivo, casi sin molestar a Juan Pablo Cozzani. La más clara de la segunda mitad tuvo que esperar hasta el tiempo de descuento por un remate al segundo palo de Mauro Luna Diale para Unión que se fue rozando al palo. Ni los cambios le dieron resultado al Rojiblanco y al Marrón.
El empate sin goles describió perfectamente la labor de Unión y Platense. Fue una igualdad sin sabores.