El invicto de Unión de Santa Fe sigue intacto. No se pierde y se mantiene en el tiempo. El Tatengue dio vuelta el partido con un gran esfuerzo y merecimiento ante Talleres y sumó otra victoria en el 15 de abril. Los santafesinos llegaron a quince encuentros sin perder de local y es el único equipo que no ha caído en casa desde el inicio de la Superliga pasada.
El desarrollo del juego fue emotivo y cambiante. Más allá de la presión y las intenciones del Rojiblanco de llevarse por delante al rival, la T se encontró con la posibilidad de un penal a favor por una mano de Jonathan Bottinelli. El arquero Guido Herrera pateó pero Nereo Fernández se agigantó con una tremenda atajada y salvó su arco. En la siguiente, el 1 del Tate no pudo cuidar el cero porque Junior Arias entró al área y remató cruzado hacia la red. El Tate lo empató de manera veloz con un cabezazo de Franco Troyansky y se fue al entretiempo con un empate más acorde al rendimiento.
El complemento fue pura búsqueda de los dirigidos por Leonardo Carol Madelón que arrinconaron al Matador y llevaron peligro en varias ocasiones hasta la aparición goleadora de Franco Soldano con un cabezazo letal. La visita sufrió la expulsión de Gonzalo Maroni por un codazo.
Unión no detiene su marcha positiva de local y se acomoda en las primeras colocaciones de la Superliga. El Matador le hizo las cosas difíciles al elenco de casa pero los delanteros del Tatengue se encargaron de regalarle un triunfo a sus hinchas. El invicto en el 15 de abril está de la cabeza.