La partida de Leonardo Carol Madelón de Unión de Santa Fe sorprendió al mundo del fútbol pero él tomó la decisión con el corazón, ya no tenía nada para darle al club de sus amores. El ex entrenador tatengue dio una entrevista al Diario El Litoral y explicó los motivos de su alejamiento de la institución que tendrá por siempre como un ídolo.
«En Unión estuve en dos períodos de casi tres años. Fueron años donde pudimos consolidarlo, el club tuvo ingresos extras, vendió jugadores, sirvió para que acomode un poco su economía. Lo mío es historia. Amo a ese club pero ahora estoy con la cabeza mirando y esperando la oportunidad de trabajar», expresó el director técnico que espera una nueva chance en el fútbol y justificó su alejamiento del Tate: «Muchos se sorprendieron por mi salida, pero fíjense: renuevo el último año, un equipo instalado en Sudamericana, la idea de mejorar y clasificar para la Libertadores pero, de golpe, te encontrás conque de 11 jugadores titulares hay uno solo, que es Bottinelli. Eso fue lo que me pasó a comienzos de año. Cualquier persona normal y que razona hubiese hecho lo que hice yo. No es que me peleé con nadie, les repito que amo a ese club, pero vi que iba a ser difícil cumplir con el objetivo. La llegada de alguien con otro ánimo, más fresco y con otro semblante, le iba a ser bien a la institución».
Claro como el agua. Leonardo Madelón es un sinónimo de Unión de Santa Fe pero nunca está de más aclarar los tantos.
UNA ANÉCDOTA CON «GARRAFA» SÁNCHEZ Y SUS PRIMEROS PASOS COMO DT
«Mi primer club fue Colegiales y el segundo El Porvenir. Ricardo Calabria lo ascendió con un equipazo, Enrique Merelas me llamó y fuimos con Perazzo. Lo reforzamos con Zelada, Nico Cambiasso y Fabián García. Lo acomodamos bastante, llegamos a un reducido para ascender y nos eliminó Juventud Antoniana con un doble empate. Estaba Garrafa Sánchez, un divino, rompía todas las tácticas. Un día hizo un golazo contra Defensa, la clavó en el ángulo, impresionante. Me miró al banco y me dijo: «¿está bien ahí o te gusta más arriba?»… ¡Un personaje!… Una chispa fenomenal, un jugadorazo… Estaban Forestello, Delfino, Luengo… Tengo muy lindos recuerdos de ese comienzo de mi carrera como entrenador».