Vélez dominó a Boca Juniors de principio a fin en la noche de Liniers y le ganó por 2 a 0 con un golazo de Federico Mancuello, la gran figura del encuentro, y otro de Cristian Tarragona. El Fortín, que quedó tercero en la Liga Profesional, mostró un nivel futbolístico superlativo y bajó a un Xeneize inexpresivo e inofensivo.
Las intenciones velezanas quedaron demostradas desde el arranque con un control de balón constante por parte del equipo de Mauricio Pellegrino. El juego local pasó por los pies de Mancuello y Almada, los conductores de un conjunto superior a su rival. Más allá de ser el dueño del encuentro, al Fortín no le fue fácil romper la barrera defensiva de los hombres de Sebastián Battaglia.
La visita no pateó ni una vez al arco en la mitad inicial y siempre estuvo al caer el gol de la «V» azulada. Mancuello destrabó el cotejo a favor del club de Liniers con un golazo que sería justicia por el desarrollo: un rebote en la izquierda del área le quedó al mediocampista que sacó un bombazo cruzado, al ángulo y a la red. ¡Tremendo tanto y a las duchas!
Nada cambió en el complemento. El dueño de casa manejó los hilos del juego a su placer y solo sufrió con un cabezazo desviado de Luis Vázquez, la única llegada en noventa minutos del visitante. Todo controlado por elenco azulado pero sin generar tanto riesgo en el arco de Agustín Rossi. La única de peligro en el equipo de Villa Luro se dio gracias a una jugada individual de Mancuello que no pudo culminar su apilada con un remate al arco.
La desesperación y los cambios (más que nada el ingreso de Aarón Molinas) sacaron a los dirigidos por Battaglia hacia adelante aunque quedó claro que no fue una noche pintada de azul y oro. Las ideas nunca aparecieron para el club de la Ribera.
Boca Juniors jugó mal en todas sus líneas y Vélez se lo hizo pagar hasta el último minuto. En tiempo cumplido, el Fortín sentenció la historia con un disparo al primer palo de Cristian Tarragona que selló un triunfo con todas las letras en el José Amalfitani.