A Cristiano Ronaldo no le alcanzó con su estado emocional y al Manchester United lo salvó Anthony Elanga en el final. Atlético de Madrid sacó la ventaja inicial en el duelo de ida de los octavos de final de la Champions League y el «Bicho» lo sufrió en carne propia pero los Diablos Rojos disfrutaron el gol del sueco para llevarse una igualdad valiosa.
Al Portugués se lo vio encendido con un incansable aliento corrector hacia sus compañeros pero falló en lo futbolístico. Ni un tiro al arco completó el delantero del Diablos Rojos y eso no es suficiente a ese nivel de competencia. Enojado y molesto con el árbitro en el primer tiempo por una tarjeta amarilla reclamada a un rival, algo que demostró la incomodidad del atacante.
Cristiano se mimetizó con la pobre imagen del United en el Wanda Metropolitano y no pudo brillar como en otras noches de Champions League. Trató de colaborar con la elaboración en la mitad del campo con pases finos y triangulaciones, sin embargo todo quedó en intenciones. En el final, el nacido en Madeira contó con un tiro libre que lanzó por encima del travesaño que se transformó en lo más peligroso de CR7.
Manchester United logró una parda que le sirve en su libreto para definir la serie en Old Trafford pero tuvo a su gran figura apagada. Cristiano Ronaldo no brilló y su equipo lo notó.