Que lo ganaba el PSV Eindhoven. Que lo ganaba Real Sociedad. Que, al final, empataron. Neerlandeses y españoles hicieron un encuentro de ida y vuelta con muchos goles pero sin un gran nivel futbolístico. Los Rojiblancos parecía que se llevaban a su rival por delante con el gol de Götze pero los Donostiarras lo dieron vuelta en un abrir y cerrar de ojos sin demasiados méritos. En el complemento, el dueño de casa le puso justicia al marcador que también pudo ser de cualquiera en el final.
Los neerlandeses dominaron la primera hora y encajaron un primer tanto que se veía venir. Mario Götze le puso justicia al marcador tras un flojo despeje del arquero Remiro pero el fútbol siempre tiene guardada alguna sorpresa. A la Real le costaba hacer su juego aunque Adnan Januzaj terminó una gran jugada entre Mikel Merino y Joseba Zaldua para empardar la historia. Lo más maravilloso es que, sin merecerlo, los vascos volvieron a golpear en tierras ajenas: el sueco Alexander Isak culminó otra buena creación de los mismos artífices del primero. Impensado.
El complemento mostró cambios en ambos lados y el encuentro se enfrió demasiado. Los goles le habían dado emoción a la etapa inicial pero ambos equipos estuvieron lejos del buen juego. Cody Gakpo le sacó provecho al adelantamiento del PSV e igualó el marcador para festejo de los locales. Sobre el final, ni Götze con su gran calidad ni Mikel Oyarzabal con un mano a mano pudieron modificarle el destino a un empate que culminó siendo justicia.
PSV Eindhoven y Real Sociedad demostraron lo que la previa insinuaba. Un partido parejo de dos candidatos del Grupo B de la Europa League y con un empate con justicia.