En Ezeiza se produjo una comida entre los 28 popes de los equipos de la Liga Profesional donde bajo una consigna de paz es que compartieron un momento junto a los árbitros designados.
Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, compartió un agasajo con los distintos mandamás de los clubes de Primera bajo el lema «Rivales, no enemigos». Cómo se puede observar no faltó Juan Román Riquelme mientras que por River asistió Ignacio Villarroel, uno de los vices. Esta movida arrancó en años anteriores para bajar un mensaje de calma en una semana agitada tras lo acontecido ayer en Sarandí con la suspensión del partido entre Tigre contra Chacarita Juniors.
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