
El equipo africano tenia una brava pero si bien no logró clasificar terminó acumulando buenos méritos para darle rienda suelta al vuelo. Ya del continente no sorprende que tenga buena presencia y prestancia. Se dio el gusto de vencer a Francia y tiene buenas intenciones para el zarpazo en el futuro.
Se quedó con su grupo en la clasificación por sobre Guinea Ecuatorial. Luego en tercera ronda le tocó medirse ante Malí al que venció en la ida por la mínima y aguantó el resultado para meterse en Qatar. Túnez venía de quedar out en grupos en 2018 con Inglaterra y Bélgica (derrotas) y éxito ante Panamá. Empató en el debut ante Dinamarca en un desarrollo que se lo vio más suelto y comprometido. Chocó con el arquero. Prueba superada. Luego en un duelo directo contra Australia porque el grupo estaba abierto a qué un triunfo dejaba con buena perspectiva pero Mitchell Duke fue el autor y los socceros quedaron mejor perfilados para el segundo boleto. En Al Rayyan se midió contra Francia que ya estaba clasificada por lo que puso varios suplentes. Primero avisó con Meriah que cabeceó pero el gol fue anulado. Hasta que Wahbi Khazri, el capitán de las Águilas, venció a Mandanda cuando corrían trece minutos del complemento. Griezmann empató el partido en el final, algo que no modificaba nada en el grupo, pero el VAR lo anuló por posición adelantada del delantero del Atlético de Madrid. Túnez se quedó con el éxito y un lindo gusto de derrotar al campeón.
Las Águilas tuvieron una Copa mucho mejor que la de Rusia. Porque sumó 4 puntos sobre 9 posibles. Diferencia de gol igualada. Hubo equipos que accedieron a octavos con las mismas estadísticas. Paso positivo para un equipo africano que está para dar el salto hacia fase siguiente de un Mundial.