Sorpresa en el Roumde Adjia Stadium: Túnez, que se había clasificado por la ventana como uno de los peores-mejores terceros, borró a Nigeria, quien estaba invicto y con puntaje ideal. El único tanto del partido fue señalado por Youssef Msakni.
Fútbol y sus grandes sorpresas, capitulo un millón. Túnez, clasificado a octavos de final por ser el cuarto mejor tercero de seis grupos disputantes, eliminó a uno de los máximos favoritos, Nigeria, que contaba con puntaje ideal al vencer en sus tres presentaciones.
En el comienzo los nigerianos buscaron imponer condiciones pero chocaron con una ordenada defensa rival que se encargaba de cortar los circuitos de creación. Tal es así que durante los 45 minutos iniciales, las Súper Águilas apenas tuvieron un tiro, siendo por una pirueta de larga distancia de Wilfred Ndidi que se perdería cerca. Túnez desarrollaría la más clara en un remate de Montassar Talbi, salvado sobre la línea por un defensor rival.
En el amanecer del complemento, las Águilas del Cártago sacarían ventaja por intermedio de Youssef Msakni, quien se animó con un violento tiro desde afuera que recibió una débil respuesta del golero Maduka Okoye, colándose en la red para el 0-1.
En desventaja, los dirigidos por Agustín Eguaoven fueron al ataque a por el empate pero recibirían otra pésima noticia ya que, a los 21 y tras revisión en el VAR, Alex Iwobi veía la roja por una dura infracción, dejando a los suyos con 10.
Túnez se aprovechó de su ventaja en goles y futbolistas, sumado a la desesperación rival mediante transcurría el tiempo, jugando lejos de su arco y casi sin pasar peligro. Así, el tiempo fue agotándose con el conjunto de Mondher Kebaier dando la nota, consumándola al momento del pitazo final.
Fue victoria y sorpresa para los tunecinos, eliminando de la competencia a un claro favorito y metiéndose a los cuartos de final por cuarta ocasión consecutiva, instancia donde se medirán ante Burkina Faso por un lugar entre los semifinalistas.