En Paris el equipo europeo lo ganaba hasta los cinco minutos finales pero el corazón y las patadas de Pollard decretaron un épico 16-15 que significa que los Springbooks defenderán el título ante los All Blacks yendo por su cuarta corona. La Rosa disputará el bronce ante los Pumas.
La segunda semifinal comenzó en Saint-Denis con dos kicks positivos donde los ingleses ganaron los duelos aéreos y justamente un penal a los 3 minutos que Owen Farrell metió para poner arriba a la Rosa. Los de Steve Borthwick arrancaron bien dinámicos, más allá de ser un equipo con un maul que se toma su tiempo, con buenas recepciones. En el aspecto de las infracciones estaba sufriendo Sudáfrica ya que el juez Ben O’Keeffe sancionó otro penal que el medio ala Farrell no falló para sacar un aire más de ventaja.
En el primer maul en serio que generaron los Springbooks fue que resistió Inglaterra generando una gresca entre algunos jugadores con agarrones de la camiseta mediante. Penal tras penal en la zona cerca del in-goal inglés aplicó el equipo de Jacques Nienaber que no se hallaba en mitad del primer tiempo. Manie Libbok, en su única acción positiva del juego, descontó mediante un penal evitable de la Rosa debido a protestas al juez. Inglaterra recuperó la pelota y seguía ahogando al campeón del mundo con un maul firme y excelentes sujeciones en el aire.

Un penal más que el jugador del Saracens puso para el 9-3. Algo poco habitual y que era una clara muestra de lo mal que funcionaba Sudáfrica era el cambio de Handre Pollard por Libbok. Aguantó bien Inglaterra las aproximaciones de los Springbooks que al menos sacaban penales que lo sostenían en el marcador pero no así en el juego. Pollard anotó en su primera intervención a los palos. El duelo lento sumaba para los intereses de los europeos y la diferencia era ampliada mediante un Farrell que era pura dinamita con esa derecha. 12-6 al descanso del mediotiempo se fueron ambos equipo del Stade de France.
La lluvia ya dejaba de ser algo pasajero y pasaba a ser un rival más agregándole épica al desarrollo del segundo tiempo. Sudáfrica no podía sacar ventaja al kilaje del maul y empezó con las variantes para dar vuelta la durísima historia. La primera chance clarísima de try fue un doble kick sudafricano pero que Willie Le Roux no pudo atrapar y Farrell sacó otro bombazo que se metió entre los palos para un gran drop que fue el 15-6 parcial. Inglaterra sacaba provecho de un knock on pero no podía conseguir el try aunque los Springbooks seguían enredados en el line inglés.
La defensa inglesa hacia una resistencia heroica y épica ante los últimos campeones mundiales pero cuando Snyman pudo perforar logrando el primer try de Sudáfrica y la conversión de Pollard dejó al rojo vivo el cierre del partido. Los errores que no había sufrido la Rosa aparecieron en los últimos cinco minutos. Una falta que se gritó como un try en el scrum por parte de Sudáfrica y Pollard sacó un misil para el 16-15 a falta de dos minutos para el cierre. Un knock on inglés decretó el final y los Springbooks accedieron a la gran final para defender el título mundial.