Los Ilicitanos vencieron por la mínima al Villarreal y se alejan de la zona roja de la tabla.
El Elche consiguió su segunda victoria consecutiva. Sin Darío Benedetto, próximo a sellar su retorno a Boca, venció a Villarreal en un partido bastante cerrado y respira pensando en la zona baja.
En el comienzo predominó la imprecisión en ambos equipos. No hubo demasiadas opciones. El conjunto local intentó dominar la pelota y presionar alto pero solo tuvo un débil remate de Tete Morente mientras que la visita estuvo muy incomodo en el partido con perdidas continuas del balón en pases largos y prácticamente sin lastimar el arco rival.
En el complemento fue distinto porque la primera clara fue del Villarreal en un pase largo para Yeremi Pino que definió algo forzado y respondió de muy buena manera el arquero Edgar Badía. Pero la lave del gol en un partido cerrado estaba en el banco. Francisco Rodríguez decidió que Lucas Boye ingrese en lugar de Lucas Pérez y allí cambió el partido. El argentino hizo una buena asociación con su compatriota Guido Carrillo y remató para inflar la red y darle un triunfazo al Elche y muchísimo aire pensando en el descenso. El Submarino Amarillo se aleja de su objetivo que es meterse en zona de copas internacionales.