El Lechero se impuso por 3-2 al Funebrero con los goles de Braian Oyola, Maximiliano Oliva y Nicolás Messiniti para cortar una sequía de ocho partidos. Abel Masuero y Leandro Godoy convirtieron para el Tricolor.
Tenía que ser en su casa la recuperación. Porque con esta victoria por 3-2 contra Chacarita, Tristán Suárez volvió a ganar después de ocho encuentros y, aunque continúa en zona de descenso, se acercó a Villa Dálmine, quien es el último que se está salvando. Además, de los trece puntos que suma en la Primera Nacional, diez fueron en el 20 de Octubre.
Y desde el principio se veía al Lechero con intenciones. Con ganas. Con ideas. Porque salió con todo a jugar, presionó alto y anuló al Funebrero que no pasa un buen momento (lleva cuatro sin ganar). Aprovechó ese momento de lucidez y se puso en ventaja con un contraataque que culminó Braian Oyola con una excelente maniobra: enganche para hacer pasar a su marca y remate potente por abajo que dejó sin reacción a Federico Losas.
Pero no se conformó el Tambero. Y con un envío cerrado desde el corner, Maximiliano Oliva, totalmente solo, alcanzó a desviarla hacia la red para aumentar la ventaja. Fue el cachetazo para que despierte el Tricolor que, con empuje, trató de meterse en partido y sobre el final logró descontar con un cabezazo de Abel Masuero.
A uno en el marcador, la visita se despertó en el complemento. Equilibró el juego y pudo generar asociaciones que lo hicieron tener peso ofensivo. Y pudo empatar con el toque de Leandro Godoy tras un pase de Mauricio Tévez. Un baldazo de agua fría a las ilusiones del local. Sin embargo, en otro corner, Losas salió a cortar el centro muy mal y la pelota le cayó a Nicolás Messiniti que solo tuvo que empujarla para volver a adelantar a su equipo. En el cierre, Federico Russo se fue expulsado por una agresión.
Tristán Suárez volvió a ganar después de ocho cotejos y tomó un poco de aire en este momento asfixiante. Chacarita lleva cuatro sin ganar y logra recuperarse.